miércoles, 27 de abril de 2011

Alfredo Guido, Buenos Aires y un error insostenible…

  


  Dicen que Buenos Aires padece de una infinidad de errores urbanísticos quizás desde sus primeros días hace ya más de cuatrocientos años.

  Y dicen que su historia al respecto es el acrecentamiento de dichos desaciertos.

  A mí, todos esos yerros (en diseño, en desagües, en vialidad, edilicios, etc., etc. y etcéteras) me parecen insignificantes.

  Todos menos uno.

  En el subte hay, desde 1936, unos bellísimos murales en cerámicos. Algunos de ellos del artista Alfredo Guido.

  El que está en la estación “9 de julio” contiene imágenes de quehaceres gauchescos y una recorrida desde “Flores” a “Luján”.

  Deben ser algo como mil cerámicos pequeños. Acaso más.

  Hay uno que está puesto al revés.

  Siempre que voy a Buenos Aires no puedo dejar de verlo.

  Desde hace años.

  O lo corrigen o no voy más. 

El cerámico del centro está al revés.
Nota: Si observan es la silueta de un gaucho que está trabajando sobre un barril. El barrilito está invertido…

2 comentarios:

  1. Genial. Pero quién puede asegurar que no es ese cerámico lo único que está al derecho en un mundo totalmente invertido?

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  2. Ah, bueno, no lo pensé así. En ese caso, la tarea de poner el mundo al derecho es más complicado de lo que creía. Ya tenemos un ceramiquito al derecho, falta todo lo demás...

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