![]() |
| Fot. Rosario Leotta |
En tiempos de tanto extrañamiento, —tiempos en los que una guerra mundial puede comenzar ¡y hasta terminar!—, sin entender uno demasiado, ni cómo ni por qué; en tiempos como estos, no se nos ocurre otra cosa que extractar tres lúcidas reflexiones sobre la lectura y compartirlas:
"Tuve
un profesor que me gustaba que solía decir que la tarea de la mejor narrativa
era relajar al inquieto e inquietar al relajado. Supongo que buena parte del
propósito de la narrativa seria es proporcionar al lector, quien como todos
nosotros es una especie de náufrago en su propio cráneo, proporcionarle acceso
imaginativo a otros yos. Dado que sufrir forma parte ineludible de tener un yo
humano, los humanos se acercan al arte en alguna medida para experimentar
sufrimiento, necesariamente como experiencia vicaria, más bien como una especie
de generalización del sufrimiento. ¿Me explico? En el mundo real, todos
sufrimos en soledad; la empatía verdadera es imposible. Pero si una obra de
ficción nos permite de forma imaginaria identificarnos con el dolor de los
personajes, entonces también podríamos concebir que otros se identificaran con
el nuestro. Esto es reconfortante, liberador; hace que nos sintamos menos
solos".
𝐃𝐚𝐯𝐢𝐝 𝐅𝐨𝐬𝐭𝐞𝐫 𝐖𝐚𝐥𝐥𝐚𝐜𝐞
"Leer
es pensar. No es que leemos y luego pensamos, sino que pensamos algo y lo
leemos en un libro que parece escrito por nosotros pero que no ha sido escrito
por nosotros, sino que alguien en otro país, en otro lugar, en el pasado, lo ha
escrito como un pensamiento todavía no pensado, hasta que por azar, siempre por
azar, descubrimos el libro donde está claramente expresado lo que había estado,
confusamente, no-pensado por nosotros. Un libro para cada uno de nosotros. Hace
falta, para encontrarlo, una serie de acontecimientos encadenados
accidentalmente para que al final uno vea la luz que, sin saber, está
buscando".
Ricardo Piglia
"
¿Por qué es bueno leer? ¿Por qué el hábito de lectura debe ser inculcado a los
niños lo más pronto posible? Fundamentalmente, porque leer es muy entretenido.
Y es además un entretenimiento silencioso y solitario, que no perturba a
quienes están más cerca, como le puede suceder a quien quiere aprender a tocar
el violín. El buen lector pide paz y la siembra. Dadas por buenas estas
razones, sobrarían todas las demás. Con todo vamos a reflexionar un poco más
sobre este asunto. A quien habitualmente lleva un libro en el bolsillo nunca se
le hará largo un viaje en tren, ni unas horas sin compañía. El día del
aficionado a la lectura nunca tiene tiempos muertos, El libro es el arma para
luchar contra la sociedad, la rutina y lo prosaico. Los libros nos alimentan
porque gracias a ellos somos lo que somos "
Ricardo Moreno




