martes, 18 de agosto de 2026

Las Fuerzas Armadas estadounidenses y la teoría de la reciprocidad...

 


 

 Los psicólogos y los especialistas en temas afectivos dicen que no siempre es cierto que en toda relación “Alguien ama y alguien se deja amar”. Pero si es que necesitan aclararlo o hablar de ello es porque algo de cierto hay o porque algo de ello sucede…

 Claro, hablan de relación de pareja pero el amor se da de muchas formas. Se ama una profesión, se ama una Patria, etc. En este caso, hablamos de la relación de hombres y mujeres militares norteamericanos con respecto a la institución a la que pertenecen.

 Se sabe en estos días que el gobierno de EE.UU. ha detenido a más de 50 padres y cónyuges de militares en servicio activo y deportado, al menos, seis de ellos. Todo esto en el marco del endurecimiento de las políticas migratorias y de deportaciones masivas impulsadas por la administración de Donald Trump.

 Cierto es que si hay una ley, hay que cumplirla, pero es más cierto que la ley es una letra generalizada, estricta y “fría” y luego está la observación de cada caso, para eso están los jueces que interpretan la letra de la misma y su aplicación. Las leyes y políticas migratorias de EE.UU. han contemplado históricamente ciertas flexibilidades, vías rápidas de naturalización y protecciones discrecionales para los no ciudadanos que sirven en las Fuerzas Armadas como así también para sus familias directas. Pero todo eso es, claramente, parte del pasado.

 Queda claro también que, si bien los militares norteamericanos están dispuestos a dar la vida por el que consideran su país, su país no está dispuesto a dar mucho por ellos o será que no los siente suyos.

 Tal vez esté llegando el momento de que estos militares comiencen a plantearse si están sirviendo al bando correcto…

 

viernes, 14 de agosto de 2026

Viernes poético, 14/08

 




Los besos únicos


Los que saben de amor dicen

que los besos únicos

son los únicos besos que importan

o se recuerdan…

 

Los que saben de amor saben

que los besos únicos

pertenecen

a los amantes de un día,

a los fugitivos,

a los derrotados,

a los que van a saltar al vacío…

 

Los que saben de amor

no saben nada

salvo de amor

y de besos únicos…

Los besos reiterados

no son para seres tristes

sino para los felices,

no se recuerdan,

no tienen tanto sabor

los besos reiterados.

 

Los besos únicos

son los únicos besos que existen,

les pertenecen a quienes buscan algo

que no tendrán jamás.


P. Schipani



miércoles, 12 de agosto de 2026

Los monstruos no aprecian la cultura

 


 El gobierno nacional de este país disolvió el Coro Nacional de Niños que funcionaba desde hacía casi 60 años. Era una “gema” cultural, un bien preciado. Las razones esgrimidas tienen la estructura gramatical de todo lo que este gobierno a manos de un influencer afortunado y su hermana (hoy Secretaria General de la Presidencia de la Nación pero hasta ayer repostera y “experta” en técnicas de comunicación telepática o energética con animales) suelen exponer cuando quieren eliminar aquello que no comprenden, no les interesa o no les importa.


Karina Milei, repostera y "espiritista" de mascotas


 El Coro Nacional de Niños tenía entre sus objetivos la difusión del repertorio coral en todo el territorio nacional y la preparación de sus integrantes para una eventual carrera profesional en el ámbito musical. Era orgullo cultural de esta nación…





viernes, 7 de agosto de 2026

Viernes poético 07/08

 

“Mira qué soledades ahora existen

 

 

Mira qué soledades ahora existen

después de las palabras que en la noche

izaron sus banderas de naufragio...

Mira qué soledades fecundaron

sus propios farallones en la niebla

e hicieron sus prisiones en el aire.

 

Mira qué soledades, qué extinciones,

que precisión de todos los silencios

para crearse solos a sí mismos.

Mira qué exactitud hemos parido

para observar sus almas invencibles

muy dentro de las nuestras para siempre.”

 

P.S.

 

 

Foto: Charles Harbutt



sábado, 1 de agosto de 2026

Otra vez, poema en sábado

  Si bien la idea era compartir una poesía propia cada viernes, las complicaciones cotidianas dejan todo para el sábado:


Foto: Sara Palieri



“Me pregunté si cuando murieses

 

Me pregunté si cuando murieses,

no podría evitar el dolor horrible de creer verte

en otras personas, en seres algo parecidos,

confundirme, al menos, un instante.

Sin embargo,

a excepción de algunas veces

en que me parece que eres alguien que viene

pero muy, muy a lo lejos,

no pude, por suerte, sufrir eso.

Eso sí,

a veces reconozco un matiz de tu voz,

o alguien que usa alguna palabra o frase que usabas.

A veces,

hay quien tiene la tonalidad de tu piel

o por un instante parece que otorgara

una mirada apenas parecida.

A veces, menos de un segundo de alguna sonrisa,

o algún gesto o alguna sugerida forma corporal

un poco se te asemejan.

Me pregunto si tu muerte

no ha consistido en otra cosa que en diseminarte

y mi destino, desde entonces, no se ha vuelto otro

que el de rastrear tus fragmentos esenciales

y reconstruirte…”

 

P.Schipani



sábado, 25 de julio de 2026

Malvinas, la bandera que vimos, la bandera que faltó. Reflexión post mundial III y última

 


 A casi ya una semana, dejamos nuestra última reflexión, “nota de color” dirían los antiguos redactores sobre el último mundial de fútbol. Un mundial cuyo lema fue “El fútbol une al mundo” y aún sin haber terminado, EE.UU. principal organizador del evento en esta oportunidad, reanudaba bombardeos sobre Irán… En fin, que una cosa es la palabra y otra la acción…

 Ahora, circulan por “magias” de los algoritmos de las redes sociales, mensajes contra Argentina. Se entiende, la forma épica en la que esta selección llegó a la final generó respuestas por fuera del fútbol sobre todo en aquellos que no son asiudos al fútbol salvo en las competencias mundiales. Famosos actores, actrices, cantantes entre otras personalidades se sumaron a esa ola de ataques desmedidos contra la Argentina: Samuel L. Jackson, pasando por Pedro Pascal hasta Patti Smith, Rosalía, Javier Bardem y Niall por nombrar algunos. Acusaban al país de racista. Hay que tener una ignorancia culposa supina para acusar a Argentina de racista, solo quienes no conocen un mínimo de su historia o no anduvieron mucho por sus calles sea en ciudades, pueblos o parajes, pueden decir algo así. De todos modos, los famosos ya se están disculpando, en especial aquellos que tienen que realizar actuaciones en este país y masivamente les están devolviendo los tickets comprados, como es el caso de Rosalía por ejemplo… Vamos, no pasa nada, quedan perdonados.

 Hecha esta larga introducción, sólo queríamos recordar la bandera que la selección argentina expuso públicamente luego del partido contra Inglaterra. Un paño con la inscripción “Las Malvinas son Argentinas” hecha por un hincha. Una inscripción rudimentaria sobre una sábana. Por pedido de organizadores, los hinchas cumplieron con no llevar banderas que reivindicaran el reclamo de ese territorio argentino usurpado por Gran Bretaña. Pero alguno no cumplió y al final del partido se la arrojó a los jugadores y los jugadores la expusieron en el festejo.


Islas Malvinas

 Y la imagen empezó a rodar, redes noticiosas y otra vez “magias” algorítmicas hicieron que millones que no sabían de qué se trataba el asunto comenzasen a averiguar. Dicen por aquí que ese acto hizo más por el reclamo territorial que treinta años de diplomacia argentina. No lo dudamos, por ejemplo, el britanísismo diario “The Guardian” pidió que se reabran negociaciones sobre el tema de la soberanía de esas islas: “No pueden ser británicas para siempre”.

https://www.perfil.com/noticias/internacional/the-guardian-pidio-que-el-reino-unido-reabra-las-negociaciones-con-argentina-por-malvinas-no-pueden-ser-britanicas-para-siempre.phtml


 Así es el fútbol, tiene cosas que trascienden, algunas falsas, algunas muy ciertas y profundas. Hubo una bandera para reclamar por Malvinas, ojalá también algún día los fanáticos del fútbol español junto con los jugadores de su selección tengan el coraje suficiente para exponer una bandera por Gibraltar




miércoles, 22 de julio de 2026

Vencer a Inglaterra o las banderas argentinas de Bangladesh, Reflexión post mundial II

 



 Alguna vez, siendo muy joven, le pregunté a un profesor de historia qué diferencia existe entre un imperio depredador y un imperio conquistador. Y me contestó: “¿Sabés cuántas universidades quedaron funcionando en América una vez que cayó definitivamente el sistema virreinal español? Treinta. ¿Sabés cuántas universidades se crearon y quedaron en Africa luego de la retirada del impero británico? Cero”. Esa fue toda su explicación.

 Los goles de la selección argentina de fútbol se festejan en Bangladesh y el sur de Asia, también en India y Pakistán. Principalmente por eso mismo, por un profundo sentimiento de reivindicación simbólica contra el antiguo poder colonial británico.

 Alguien puede decir: “el fútbol no es la guerra”. Claro que no, pero es todo lo que podemos. Es todo lo que hoy esos pueblos sometidos sojuzgados, depredados por Gran Bretaña hoy pueden hacer. Nada devolverá lo robado, nada podrá hacer volver atrás la depredación, las masacres ni los incontables crímenes que han cometido a lo largo de siglos. Pero es, por lo pronto todo lo que se puede, todo lo que podemos.

 Por eso se celebró tanto el triunfo contra Inglaterra en el último partido disputado en el certamen mundial de fútbol, jugado el 15 de julio pasado…

 Por todo eso se levantaron banderas argentinas en tantos lugares lejanos geográficamente únidos por el mismo dolor, heridos por el mismo heridor…