Ya tenemos en las salas de este “lejano” territorio, la nueva versión cinematográfica de aquella novela decimonónica escrita por Emily Brontë, novela que fuera lectura común durante el siglo XX.
Decimos la nueva versión
porque hubo otras que también tuvieron su variada suerte y su dispar crítica. Contabilizamos
unas catorce pero no las transcribimos aquí para no fastidiarlos con listados, querido puñado de lectores entusiastas. Baste con citar la versión de
1939, dirigida por William Wyler y
protagonizada por los míticos Laurence
Olivier y Merle Oberon. En
nuestro país, se hizo una versión televisiva en 1977 con dirección de Edgardo Borda y las actuaciones de
nuestros queridos Rodolfo Bebán, Alicia Bruzzo, Gianni Lunadei, Carlos
Andrés Calvo y Susú Pecoraro…
Al respecto diremos que,
claramente, una adaptación es siempre una recreación, diremos también que
traspasar un texto del papel a la imagen siempre es transformación, diremos
además que las grandes obras dan lugar a resignificaciones epocales y diremos
también que siempre hay convenciones cinematográficas. Pero una vez dicho esto,
decimos también que el enojo se entiende cuando esa adaptación va a contramano
de la esencia original. En este espacio expresamos en su momento, nuestro
absoluto enojo, furia diríamos, con la última versión de la novela de Remarke, “Sin novedad en el frente”,
justamente porque la versión dirigida por Edward
Berger en 2022 iba contra el espíritu esencial de la obra; no se trata de
una simple adaptación se trata de transmitir exactamente lo contrario.
https://lacomediatermino.blogspot.com/2022/12/con-novedad-en-el-frente.html




