viernes, 14 de junio de 2024

Acquaroni se llama el último descubrimiento

 Siempre es grato, ya lo hemos dicho, descubrir poetas que no conocíamos. En este ejemplo, esa manera deliciosa de desmitificar ciertas ilusiones de amor ideal…

 

 

“NO SOY LA QUE BUSCABAS

 

Tampoco eres el hombre

que alguna vez soñé.

 

Así que ya podemos

amarnos sin certeza

ni linaje,

sin tener que alcanzar los objetivos

los targets de mercado,

haciendo este equilibrio

de cornisa varada

de mascarón de proa

de vértigo

suspendido

en el alambre.”

 

Rosana Acquaroni de: 18 ciervas”



Saul Leiter


viernes, 7 de junio de 2024

Los recuerdos nunca fallan. Algo sobre una telenovela…

 


 Uno ve en pantalla tantas cosas. Mucho se ve “al pasar”, acaso hoy todo se ve “de pasada”… El caso es que, por algún motivo, quedó en la memoria el nombre de una telenovela de la que vi apenas algunos fragmentos muy al pasar y allá por la década del noventa.

 Había conservado dos cosas: el nombre y un sabor agradable, como si esos instantes observados por alguna razón me hubieran gustado.

 Hoy, que todo puede volver a verse y puede volver a hallarse, salvo que, por alguna razón, algunas fuerzas voluntariamente hagan que algo esté irremediablemente perdido, digo, hoy volví sobre ese nombre para ver un capítulo y darme alguna respuesta de ese sentimiento de agrado (“Dios me perdone por tanta investigación ociosa…”).

 La telenovela se llamó Escalona. Es de 1991, vuelta a los ruedos en el 2006 y, si no nos equivocamos está en NETFLIX desde el 2021 poco más, poco menos. Protagonizada por Carlos Vives y Florina Lemaitre que tan bellos y encantadores eran.

 Me bastó el primer capítulo para entender mi recuerdo: es que tiene todos los condimentos que el Realismo Mágico y especialmente el de de García Márquez podría dar. Se entiende, que un culebrón puede ser un culebrón, como una comida no preferida pero, si está bien sazonado, cualquier plato puede ser maravilloso.

 Podemos encontrar personajes, situaciones, ambientes, diálogos que nos remitirán sin duda a: “Cien años de soledad”, “El coronel no tiene quien le escriba”, “El ahogado más hermoso del mundo”, “Algo muy grave va a suceder en este pueblo” y etc.

 Desde esa perspectiva, se disfruta mucho y, como reflexión: acaso el recuerdo de las agradables sensaciones nunca falla…





domingo, 2 de junio de 2024

Alfonsina, los poemas, la canción, los cantantes...

 


 Un grupo musical me invitó a subir para leer un poema, a lo que estoy agradecido. Un excelente grupo llamado “Si se nos canta” en alusión a que hacen la música que quieren y disfrutan. Me invitaron a leer un poema de mi autoría llamado Alfonsina Storni. Es del libro “Mujeres sumergidas”, en donde hay una composición por cada mujer que, de algún modo, haya pasado por un proceso de inmersión.

 La idea fue leer ese poema antes de que ellos cantaran el tema “Alfonsina y el mar”, canción compuesta por Ariel Ramirez con letra de Felix Luna, por cierto, una canción que muchos artistas hacen sin poder evitar la emoción profunda.

 Felix Luna compuso esa letra memorable haciendo un ejercicio de intertextualidad con dos poemas de Alfonsina que son estos:

 

YO EN EL FONDO DEL MAR

 

En el fondo del mar

hay una casa de cristal.

 A una avenida

de madréporas

da. 

Un gran pez de oro,

a las cinco,

me viene a saludar.

 Me trae

un rojo ramo

de flores de coral.

 Duermo en una cama

un poco más azul

que el mar.

 Un pulpo

me hace guiños

a través del cristal.

En el bosque verde

que me circunda

—din don... din dan—

se balancean y cantan

las sirenas

de nácar verdemar.

 

Y sobre mi cabeza

arden, en el crepúsculo,

las erizadas puntas del

mar.”

A. Storni 1934

 


VOY A DORMIR

 

Dientes de flores, cofia de rocío,

manos de hierbas, tú, nodriza fina,

tenme prestas las sábanas terrosas

y el edredón de musgos escardados.

 

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.

Ponme una lámpara a la cabecera;

una constelación; la que te guste;

todas son buenas; bájala un poquito.

 

Déjame sola: oyes romper los brotes...

te acuna un pie celeste desde arriba

y un pájaro te traza unos compases

 

para que olvides... Gracias. Ah, un encargo:

si él llama nuevamente por teléfono

le dices que no insista, que he salido...”

 

A. Storni 1938

 

 El primero de ellos, la voz poética expresa con imágenes naif, algo que no es para nada naif. El segundo poema es el último escrito por Alfonsina antes de internarse en el mar para morir por voluntad propia.

 Luna compuso la letra de esta canción inolvidable:

 

ALFONSINA Y EL MAR

 

Por la blanda arena que lame el mar

su pequeña huella no vuelve más,

un sendero solo de pena y silencio

llegó hasta el agua profunda,

un sendero solo de penas mudas

llegó hasta la espuma.

 

Sabe Dios que angustia te acompañó,

qué dolores viejos calló tu voz

para recostarte arrullada en el canto

de las caracolas marinas,

la canción que canta en el fondo oscuro del mar

la caracola.

 

Te vas Alfonsina con tu soledad,

¿qué poemas nuevos fuiste a buscar?

Una voz antigua de viento y de sal

te requiebra el alma y la está llevando

y te vas hacia allá como en sueños,

dormida, Alfonsina, vestida de mar.

 

Cinco sirenitas te llevarán

por caminos de algas y de coral

y fosforescentes caballos marinos harán

una ronda a tu lado,

y los habitantes del agua van a jugar

pronto a tu lado.

 

Bájame la lámpara un poco más,

déjame que duerma nodriza en paz

y si llama él no le digas que estoy

dile que Alfonsina no vuelve,

y si llama él no le digas nunca que estoy,

di que me he ido.”

 

 Félix Luna

 

 En el libro “Mujeres sumergidas” quise sumar a Alfonsina porque sin duda fue una mujer sumergida en varios aspectos. No obstante, emerge bella y grande siempre. Debido a que el mar no se la llevó para siempre sino que devolvió su cuerpo a la playa, pensé que esto significaba algo, trágico y poético también:

 

“Alfonsina Storni

 

No dan jamás las cinco bajo el agua.

Ninguna luz dorada ofrenda peces.

Un golpe helado es todo mi Alfonsina,

(la espuma no cobija sino hiela).

 

A todos les decías con tus cifras

que ibas a morir y no importabas;

no te creían, nunca te entendieron

y tú jamás supiste como entonces

que el mar no te conduce a sus tesoros,

que no cede sus torrentes más brillantes

ni otorga a sus egregios nombradores

las grutas azulísimas que guarda.

 

Poetisa del confín de todo mundo,

el mar no te hace suya, no te apropia

porque él es un secreto entre secretos

y oscuro y embriagado de su arbitrio,

dejándote en la playa, sola y fría,

como otro amor de hombre te abandona.”

 

Pablo Schipani


Ahí ando, leyendo...


viernes, 31 de mayo de 2024

Casciari y la telefonía celular…

 



  Evocamos una idea que, todos los que amamos la literatura y el cine, tenemos en mente. Algo que sabíamos y no nos atrevíamos a poner en palabras, pero Hernán Casciari lo hizo muy bien: si ponemos un teléfono celular en los bolsillos de los protagonistas de las grandes historias, nos quedaremos sin grandes historias. No es la cita textual pero nos acercamos bastante…

 “Hansel y Gretel” no funcionaría, ni “Blancanieves”, ni “Caperucita”, ni “La Odisea”, ni “El hombre de la esquina rosada”, ni “Cien años de soledad”, ni “Romeo y Julieta” ni casi nada.

 Da para pensar que, al fin y al cabo, las historias que contamos han sido historias de desencuentro e incomunicación…

 Al final del video desliza que nuestras narrativas van siendo cada vez más pobres de aventura y acaso nuestras vidas también…






domingo, 26 de mayo de 2024

Oliver, la tortuga o un poema que dice muchas cosas…


 De vez en cuando releemos un poema que dice cosas o mejor dicho, que nos dice cosas por las cuales hasta nos comprendemos…

 Mary Oliver en traducción de Foglia/Leiderman:

 

La tortuga

 

"Irrumpe desde la textura

azul oscura del agua, arrastra

su caparazón, su escudo, su moho

entre la orilla y los juncos

marismas y más allá

hasta la arena amarilla

para cavar con su pata torpe

un nido, y acurrucarse

esparcir sus huevos blancos

en la oscuridad, y pensás

 

en su paciencia, su fortaleza

su voluntad para realizar

aquello para lo que nació-

y te das cuenta de algo más-

ella no está pensando en

aquello para lo que nació.

Solamente está colmada

de un antiguo y ciego deseo.

No es suyo siquiera pero llegó hasta ella

con la lluvia o el viento suave

como un umbral a través del cual

su vida pudo seguir adelante.

 

Ella no puede verse

distinta del mundo

o el mundo no es más que

lo que ella hace cada primavera.

Arrastrándose, hasta lo alto de la colina,

luminosa bajo la arena que ha cubierto su piel,

no sueña,

sabe que es

 

parte de la laguna en donde vive

y los árboles son sus hijos

y los pájaros que nadan arriba suyo

están atados a ella por una cuerda

imposible de romper."

 

Mary Oliver

 

 


The Turtle

breaks from the blue-black

skin of the water, dragging her shell

with its mossy scutes

across the shallows and through the rushes

and over the mudflats, to the uprise,

to the yellow sand,

to dig with her ungainly feet

a nest, and hunker there spewing

her white eggs down

into the darkness, and you think

 

of her patience, her fortitude,

her determination to complete

what she was born to do----

and then you realize a greater thing----

she doesn’t consider

what she was born to do.

She’s only filled

with an old blind wish.

It isn’t even hers but came to her

in the rain or the soft wind

which is a gate through which her life keeps walking.

 

She can’t see

herself apart from the rest of the world

or the world from what she must do

every spring.

Crawling up the high hill,

luminous under the sand that has packed against her skin,

she doesn’t dream

she knows

she is a part of the pond she lives in,

the tall trees are her children,

the birds that swim above her

are tied to her by an unbreakable string."

 M.O.

 



sábado, 25 de mayo de 2024

Cannes, porque parece más real

 Este año se nos dio por hablar un poco sobre el festival de Cannes (que culmina justamente hoy). Supongo que se debe a que, en el imaginario de los no tan especializados (grupo en el que me incluyo), es un festival que está siempre jugando una pulseada con el tan afamado Oscar: “Pero tal film está nominado para el Oscar. _Sí, pero en Cannes…” y conversaciones similares se repiten y se combinan mil veces siendo una y la misma.

 Hoy diríamos, para agregar a la controversia, que Cannes nos resulta más real. Más sinceramente cinéfila. Sin duda que genera sus "corrillos" o chusmeríos, sus notas superfluas de vestido y alfombra roja, pero prevalece aún el cine. En la entrega de los Oscar, nos da la sensación de que lo superfluo se ha devorado lo esencial. Estamos más pendientes de la conducción, la gala y toda la galería que por sobre el verdadero cine. El episodio cumbre de la bofetada de Will Smith a Chris Rock pudo haber dado rédito mediático, pero parece haber agotado a los amantes de las películas, sobre todo cuando parece que no fue más que pura ficción porque de hecho ya había sucedido casi como una réplica. Es que no nos gusta que nos hagan tragar como real lo que es ficción, cada cosa en su lugar…

En fin, de paso no olvidemos que ganadoras de Cannes fueron:

. “El Tercer Hombre” (The Third Man, 1949)

. “La Dolce Vita” (1960)

. “Apocalipsis Now” (Apocalypse Now, 1979)

. “Tiempos Violentos” (Pulp Fiction, 1994)

. “Parasite” (Gisaengchung, 2019)