miércoles, 31 de enero de 2024

“Semana de retromédicos” Día 3: “Ben Casey”


 ", , , †, ∞" Con estos símbolos comenzaba la serie que mostró al mundo la telecadena estadounidense ABC desde 1961 hasta 1966, sin duda, apoyados por el viento de impulso de la afamada "Dr. Kildare" ya citada en este espacio.

 El actor que interpretó  al Dr. Ben Casey fue Vince Edwars durante cinco temporadas con un total de 153 episodios de una hora cada uno.

 ¿Qué significaban los símbolos?: "Hombre, mujer, vida, muerte, infinito", una voz en off, la del actor Sam Jaffe nos lo aclaraba en cada episodio.

 Casey, otro personaje de ficción que colaboró y mucho para formar esa tradición de dramas médicos que se seguía gestando…




martes, 30 de enero de 2024

“Semana de retromédicos” Día 2: “Linda Lark”

 



 Volvamos al papel. Un joven llamado John Stanley era reconocido, si se puede hablar de reconocimiento a los autores de comics en otros tiempos, por crear las mejores tramas para “La pequeña Lulú”, como así también para “Periquita”. Estamos hablando de mediados de la década del `40 y hasta fines de la del `50…

 






 Este señor creó a Linda Lark que era, en principio, una estudiante de enfermería. Buscaba el amor, acaso como todos y resolvía misterios, sin duda como pocos. Con el correr de las viñetas se recibió de enfermera y su sagacidad fue en aumento como así también su anhelo de amar.

 No tenemos registro de serie televisiva. Su reinado, a diferencia del multiformato "Dr. Kildare" (pulp, cine, radio) fue exclusivamente en el mundo de papel. No obstante, creemos que es justo reconocer este personaje como precursor de las protagonistas femeninas en las historias médicas.

 Dicho sea aparte, no es extraño darse cuenta que por entonces, el papel de las mujeres en los ambientes médicos era de enfermera, para el advenimiento de las heroínas doctoras, todavía faltaban unas décadas…





lunes, 29 de enero de 2024

“Semana de retromédicos” Día 1: “Kildare”

 


 Es muy posible que el origen de las múltiples historias médicas que hoy aparecen y desaparecen en canales y plataformas lleve un nombre específico: “Dr. James Kildare”, una serie de 1961 a la que muchos reconocen como el primer “drama médico”. La serie de esos años contó con 191 episodios de una hora de duración distribuidos en 5 temporadas en las cuales era Richard Chamberlain, quien prontamente se convirtió en un ídolo de las jovencitas nortamericanas  el que  interpretaba al Dr. Kildare, un médico interno del Hospital General Blair,  junto a su mentor, el doctor Leonard Gillespie  interpretado por un tal Raymond Massey. Chamberlain fue elegido como actor entre otros 35 posibles que se habían presentado para el papel.

 Sin embargo, esta serie no surgió de la mente de un guionista de series, esta historia procede de la creación de un Sr. llamado Frederick Schiller Faust quien escribió con el seudónimo de Max Brand unos cuentos e historias Pulp que derivaron de tan atractivos en una serie de films de los años 30 y principios del 40. En la década del 50 el personaje siguió vigente pero en formato de programa radial. Luego sí, en los 60 estalló la fama que se extendió más allá de las fronteras de EE.UU.


Max Brand

 En estas regiones del sur no conocimos las películas ni la serie, solo supimos del personaje por las historietas de edición mexicana Ed. Novaro.

 Si reconocemos a este personaje como el precursor de todos los personajes médicos que vendrían después y aún siguen viniendo, justo es que digamos que su creador Brand basó su personaje en un amigo suyo de la universidad, el Dr. George Winthrop "Dixie" Fish. El primer registro del personaje de Kildare sería una historia que Max Brand presentó para la revista Cosmopolitan en marzo de 1936: "Internes Can't Take Money" y, a partir de allí, las historias médicas no pararon de rodar, de recrearse, de actualizarse, de modificarse, siempre vigentes y populares.

 Brand no pudo tener noción cabal de su invención. Quiso ser corresponsal de guerra, en realidad quiso reunir datos y experiencias para futuras novelas bélicas y en 1944 fue abatido en Italia.

 Un brindis por su invención que hoy goza de salud y futuro.

 

Dr. George Winthrop "Dixie" Fish





sábado, 27 de enero de 2024

“Semana de Retromédicos” en La Comedia Terminó

 


  De vez en cuando, en este espacio realizamos una semana temática.

 Se trata de abordar siete entradas durante siete días seguidos con algunas curiosidades seleccionadas caprichosamente sobre un tema específico, a saber:

  Hemos hecho una “Batisemana”:

http://lacomediatermino.blogspot.com/2012/07/batisemana-en-la-comedia-termino-dia-i.html

 Una semana sobre Tarzán o “Semana Tarzaniana”:

http://lacomediatermino.blogspot.com/search?updated-max=2012-02-12T06:08:00-08:00&max-results=7

 Una “Semana del Terror”:

http://lacomediatermino.blogspot.com/2011/07/semana-del-terror-en-la-comedia-termino_16.html

 Y una “Semana de Retroficción”:

http://lacomediatermino.blogspot.com/2021/05/lo-primero-es-la-luna-dia-i-de-nuestra.html

 Ahora anunciamos una “Semana de Retromédicos”

 Dicha semana consistirá en abordar temas que tuvieron que ver con lo que ahora llaman “Series médicas o “Dramas médicos”. No obstante, no se trata de hacer el listado de las mejores, las más vistas, las más exitosas o las más “lo que sea”, se trata de ir hacia la prehistoria del género o a los orígenes. Ver si podemos registrar cuándo este fenómeno comenzó a rodar y qué registros tuvimos en estas lejanas tierras del sur si es que los tuvimos y algo de su evolución…

 Dicho esto, que ninguno de nuestros lectores entusiastas esperen que nombremos a las afamadas y adictivas: "Emergency Room", “Chicago Hope”, “Grey's Anatomy”, “Dr. House”, “Good Doctor” y tantas, tantas otras, ya que lo nuestro irá por otro curioso lado que es el de rastrear génesis posibles y rarezas…

 Por lo que, a partir del lunes 29/01 y durante siete días seguidos tendremos, si nada obstaculiza, entradas al respecto como "Semana de Retromédicos".




jueves, 25 de enero de 2024

Kenneth Smith y el hombrecito del azulejo…


  Uno siempre insiste en creer, desde ciertos criterios de adultez, que hay serias diferencias entre la ficción literaria y la realidad. Pero la vida nos enseña que por algo la Literatura es lo que es y se nutre de lo que se nutre.

 Acaso creímos siempre que la muerte literaria, esa señora de capa negra y guadaña en mano, no puede semejarse a lo que realmente sucede a la hora de morir. Pero algo de parecido hay.

 Esa muerte literaria, tenía un costado débil: si por algún motivo, cualquiera fuere, se le pasaba la hora de la ejecución, pues perdía su condición de implacable y se retiraba “hasta la próxima”. La Literatura está poblada de estos ejemplos, no obstante, me viene a la mente el cuento de Manuel Mujica Lainez, “EL hombrecito del azulejo”, cuya lectura recomiendo y justamente, contempla con maravilla este caso.

 En algo se parece al sentenciado Smith al cual están tratando de ejecutar en estos días con gas nitrógeno. Parece que, en una oportunidad, los funcionarios encargados de ajusticiarlo con la “inyección letal”, no lograron colocar la vía intravenosa y pues, se pasó el tiempo… Expirado el tiempo legal previsto, expiró la orden de ejecución. En Alabama uno merece morir, pero si se pasa la hora, pues es como la propia Literatura: “hasta la próxima”.

 Ahora van por el nitrógeno y la muerte con capa y guadaña o sin ella, espera su nueva oportunidad…


 

https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/me-dan-ataques-de-panico-todo-el-tiempo-el-temor-del-primer-preso-en-eeuu-que-sera-ejecutado-con-nid23012024/



domingo, 21 de enero de 2024

Zorro, nada nuevo y la esgrima cibernética…

  Sobre la nueva serie, algo ya dijimos en una anterior entrada:

https://lacomediatermino.blogspot.com/2023/12/el-zorro-esta-de-vuelta.html

 Y, acaso nos repetimos. Casi estamos tentados de decir que la nueva serie “Zorro” que puede verse en Amazon Prime no decepciona puesto que nunca decepciona aquello de lo que no se espera mucho…

 No esperábamos mucho de ella, y mucho no tiene para dar.

 No hay que hacer comparaciones odiosas, pero como somos muy pecadores, las hacemos: claramente no logra quitarnos de la memoria la creación de Disney de fines de los `50. Pero no lo hace, no porque seamos amantes de lo vintage, sino porque para hacer algo en ese estilo hay que hacer mundos nuevos, verdadera diégesis cinematográfica, algo propio y distintivo y esta nueva producción es más o menos más de lo mismo.

 No importa, ya se dijo, no esperábamos la gran cosa.

 Lo que lamentamos profundamente son esas escenas de lucha estilo ninja volador que proliferó acaso con “Matrix” (1999), acaso con films del estilo de “La casa de las dagas voladoras” (2005), acaso más atrás. Tenemos hasta pereza de rastrear la moda. Ahora, los encuentros de capa y espada que siempre tuvieron un plus de “esgrima cinematográfica ficcional” han devenido exageradamente en vuelos, acrobacias, escenas más imposibles que lo imposible en cámara lenta y todas esas agotadoras pavadas…

 Esto desmerece bastante la serie, pero, en fin, queremos al personaje y tratamos de disfrutar algo como esa persona a quien no le gustan las frutas abrillantadas y se ve obligado a probar un postre lleno de ellas…

 


 

domingo, 14 de enero de 2024

Guy Williams cien años después (14/01/1924)…

 Parece increíble que naciera hace cien años. Lo tenemos tan presente, lo percibimos tan joven siempre. Guy Williams no envejece. 

 De algún modo puedo decir que fui protagonista de ese fenómeno, era yo niño en 1973 cuando Guy vino a Argentina. En ese momento la serie “El Zorro” era un furor televisivo. Se emitió por primera vez en estas tierras en 1968, pero misteriosamente el éxito estalló en el ’73. 

 El mundo era muy distinto. No entendíamos que esa serie fuera de fines de los ´50, creíamos que aquello era absolutamente nuevo, ni siquiera nos importaba. Por entonces no sabíamos que nuestros televisores en blanco y negro transmitían en blanco y negro, no sabíamos que podía ser de otra manera. 

 Estoy absolutamente convencido que Guy amó la Argentina no tanto porque pudo reflotar su profesión de actor que estaba prácticamente menguante en EE.UU. sino por el cariño que percibió en estas tierras. Estoy absolutamente seguro porque lo amábamos. Fue el afecto, un sentimiento invisible e indescriptible. Yo sé que lo percibió siempre. Lo amábamos, pero es que miento, lo amamos…



En mi ciudad: Mar del Plata