viernes, 9 de diciembre de 2022

Con novedad en el frente (continuamos)

 


 "Formidable (...) Elegante, expresiva…” que no lo es, “…asombrosa adaptación de la clásica novela…” ciertamente muy asombrosa sin duda, “Los aficionados a la historia notarán los esfuerzos por captar la realidad del conflicto…” que seriamente desvirtúan…

 La obra literaria “Si novedad en el frente” de Erich María Remarque (1929) es la historia de Pablo (Paul) quien junto con otros jóvenes escolares se alistan para ir a la guerra convencidos principalmente por su profesor. Luego son entrenados por un cabo despiadado y finalmente enviados al frente.  Allí, se encontrarán en algún momento, con el cabo despiadado nuevamente y el protagonista podrá ver nuevamente a su viejo profesor, también pasará unos días de licencia en su casa durante los que se reencontrará con su familia y conocidos conciudadanos justamente en unas escenas que sirven para la reflexión sobre cómo la guerra destruye, transforma y hiere la vida y la integridad psicológica de toda persona que va al frente.

 En esta versión cinematográfica 2022, dirigida por Edward Berger  todos los compañeros de clase y de trinchera se desdibujan, carecen de peso, no son identificables, el gran personaje del soldado veterano Kat, quien será ese compañero que les enseña a luchar y morir, quien les mostrará que lo aprendido en los entrenamientos no sirve para conservar la vida, quien además cumple una especie de lugar de amigo y padre en esa situación, ese Kat en esta versión es un miserable ladrón de gallinas que muere como tal.

 Los esfuerzos por transmitir la realidad de la guerra llevan al film a dar una visión de la Primera Guerra como ahora nos gusta pensar que fue, y en ese sentido nos aleja de la verdad rotundamente.

 Esta versión nueva se empeña en mostrarnos todo el proceso histórico de rendición con la famosa escena de claudicación en el tren entre autoridades francesas y alemanas. Esas sí son novedades!! Además inventa el personaje de un general que no va al frente y come pollo y toma vino en un castillo y es un despiadado malo muy malo que envía a los otros a morir y él tipo se queda en casa fumando, personaje que en la novela no existe ni de oídas… Si querían contar eso, pues hagan un buen documental, o una buena película histórica contando los grandes sucesos, no hagan “Sin novedad…” porque “Sin novedad…” está plantada sobre la columna de lo que dice: la guerra continúa interminable y la muerte de seres humanos no es novedad. Eso señores guionistas. Pero si quieren contar otra historia pues háganlo pero no hagan “Sin novedad…”. El alma de esta obra “Sin novedad…” se edifica en unos episodios que suceden durante toda la guerra y específicamente en el último año  sin que los protagonistas (que van muriendo de uno en uno) puedan saber que es el último año, lo único que perciben son los claros signos de la derrota y rumores de rendición, la gran historia sucede lejos de ellos y apenas la intuyen.  

 Me enoja bastante este film, ya lo dije. Las situaciones más importantes de la novela están narradas con serias variantes y en otro orden, no me fastidia la transformación o la re significación narrativa, el cine nos tiene muy acostumbrados a eso, me molesta la transformación sin significación que es justamente lo que se hizo en este film. La alteración de los grandes momentos que presentaba la novela hace que pierdan su sentido: el joven herido en la pierna, que es el primer compañero que muere, tiene peso por ser el primero en los primeros momentos  y no como aparece al final en este film suicidándose con un tenedor!!! La escena de la muerte del tipógrafo es en el contexto de una larga noche ya que esas horas hacen que el protagonista vaya tomando noción de que no ha matado a un soldado enemigo sino a un ser humano con nombre, apellido, familia y profesión. La muerte de Kat es en un contexto de bombardeo, no robando huevos asesinado por un niño granjero cuando se alejó mil metros para ir a mear. ¿Desde cuándo un soldado de la Primera Guerra en medio de hectáreas deshabitadas y con un alto el fuego necesita irse a orinar a mil metros de un compañero, internarse en un bosque solitario arbolado en donde además no sentirá que se aproxima alguien? No siente que alguien se aproxima después de que estuvo identificando y enseñando a identificar todos los ruidos mayores e ínfimos de la guerra para sobrevivir. Claro, perdón, ese detalle aparece en la novela. En el film, Kat es un idiota que después de haber estado cuatro años en la guerra no percibe que alguien se le acerca…

 Tal es mi enojo que dedicaré un día más a la figura de Kat, sabrán disculparme…




jueves, 8 de diciembre de 2022

Con novedad en el frente…

 


 Hace un par de semanas que no estamos criticando o reseñando films y ello se debió a que algo decía que no debía ver la nueva “Sin novedad en el frente”. Remilgaba de ella, me excusaba por no verla ya que temía pasar un mal momento. Pero hice el esfuerzo y comprobé claramente todas las presunciones: un despropósito, un verdadero, olvidable y mediocre despropósito.

 Quedo obligado además y contra mis principios en que haré referencia del tipo “spoiler”, cosa que aborrezco y hemos criticado duramente en este espacio, pero sinceramente, esta producción no me da otras posibilidades. Por otra parte, debo aclarar que la novela en la que está basada esta película fue un clásico de otro tiempo, décadas atrás hablar del final de “Sin novedad en el frente”, no entraba dentro de la categoría de “spoiler” ya que era como dialogar sobre el final de “Romeo y Julieta” o “Hamlet”, salvando distancias…

 Iré hoy en contra de toda la crítica favorable que me atrevo a fragmentar textualmente: "Formidable (...) Elegante, expresiva…”, “…asombrosa adaptación de la clásica novela…”, “Los aficionados a la historia notarán los esfuerzos por captar la realidad del conflicto…” y etcéteras símiles por docenas…

 Diré en principio, para quienes tengan la dicha de formar parte de esa juventud encasillada en la frase “el público se renueva” que “Sin novedad…” fue antes un excelente telefilm de 1979 dirigido por Delbert Mann y protagonizado por Richard Thomas y Ernest Borgnine y, antes había sido otro excelente film de 1930, dirigido por Lewis Milestone y protagonizado por Louis Wolheim y Lew Ayres y antes fue un magnífico libro de Erich María Remarque quien sí fue, con sus 18 años, al frente de guerra…

 Sin dudas que tenemos un film bien hecho, técnicamente impecable y bien actuado pero haciendo esta salvedad todo es un gran despropósito. Entendemos  que el cine como narrativa es un gran transformador, lo sabemos, lo sabemos repito, no le pedimos que nos transmita “la realidad”, no le pedimos que sea fiel estrictamente al libro, pero esta versión tiene la particularidad de traicionar horriblemente la esencia de donde procede.

 Quedo obligado a aclarar que esta versión visible en Netflix es dirigida por Edward Berger y protagonizada por Felix Kammerer, Albrecht Schuch, Aaron Hilmer, Moritz Klaus entre otros…

 Pero es que me mueve cierto enojo porque justamente no es “Sin novedad en el frente”. Este nuevo producto es un film sobre la Primera Guerra Mundial con algunas escenas y personajes “sancochados y degradados” tomados de la novela “Sin novedad en el frente”. Solo eso, en ese contexto hasta podría funcionar pero de inicio habría que cambiarle el nombre ya que en esta película justamente lo que hay son novedades en el frente…

 Me explico: la novela de Remarke intenta, a pesar de sus numerosas situaciones de acción, transmitirnos una situación de muerte y dolor continuos, una durabilidad inaudita del martirio y la muerte de sus personajes sin que esto revista importancia en el gran contexto de la historia de la guerra. La muerte de los seres humanos no es novedad. En ese contexto y cuando para las naciones nada sucede, un día cualquiera de la guerra, alguien muere, no es importante para nadie, la muerte de un ser humano único, maravilloso, irrepetible, no significa nada, sucede un día cualquiera de la guerra, en un contexto normalizado de muerte cotidiana. Esa es la reflexión que nos quería dejar Remarke. Ha contado todo lo que contó para dejarnos esa idea, pero si el protagonista de esta nueva versión muere en una acción descomunal, desproporcionada e inaudita, eso es una novedad en el frente; un avance, un retroceso, un ataque un contrataque señores guionistas, SEÑORES GUIONISTAS, ESO SÍ ES UNA NOVEDAD EN EL FRENTE y ahí todo el espíritu de la obra carece de sentido original, se convierte en otra cosa, en otra reflexión; interesante, buena sin duda pero no lo que el nombre indica, lo que Remarke quiso y lo que las otras versiones fílmicas respetaron.

 Algo me decía que esta versión iba a enojarme, por ello, seguiré en próxima entrada…




viernes, 25 de noviembre de 2022

Truffaut, Chaplín y Evita…

 



 El libro “Las películas de mi vida” de Francois Truffaut depara un atractivo que supera las décadas. Es una opinión muy subjetiva claro, cualquiera diría que pocos recuerdan los films de los que habla Francois pero podría afirmar que la magia siempre resulta.

 Lo cito hablando de la fascinación que causara otrora Charles Chaplin:

“El público, con un entusiasmo cuyas proporciones son hoy difíciles de imaginar –habría que trasponer al mundo entero el culto de que gozó Eva Perón en Argentina-, convirtió a Chaplin en el hombre más famoso del mundo en la época inmediata a la I Guerra Mundial…”

jueves, 24 de noviembre de 2022

Romain Gary, esa frase que siempre busqué…

 Ciertamente que transmitir sentimientos es una tarea imposible, pero no por ello se dejará de hacerlo, de lo contrario ya no tendríamos poetas ni poesías…

 En algunos pocos momentos, acaso instantes, y ante la belleza sorprendente siempre quise expresar lo que Romain Gary dice con admirable facilidad:

“Hay momentos, horas hechas de vidas enteras de una felicidad a la que no se debería poder sobrevivir…”


Foto de Anton Stankowski


domingo, 20 de noviembre de 2022

Olvidarlos a todos, consejo para ser escritor…

 



 Por algún motivo recuerdo hoy a varios maestros que coincidían en este consejo: “Si quieres ponerte a escribir, debes olvidar a los grandes autores luego de haberlos leído a todos”.

 Ahora, un amigo me asegura que la idea es de Nietzche, no lo comprobé pero me basa su palabra y le creo: “Acabo de leer a Schopenhauer, ahora tengo que desembarazarme de él”.



martes, 8 de noviembre de 2022

Cada vez que rompes un vaso...

 



 Hace unos días rompí un vaso, y no pude evitar escribir estas líneas:

 Es como perder un amigo, amiga o novio o novia. Tantas veces le has dado tus labios, tantas veces te ha calmado la sed y ahora en un descuido lo has estrellado. Lo que sigue, ya se sabe: limpias todo con cuidado, poniendo especial atención a que no quede un pedacito por ahí, una astilla. Sabes que la tarea es imposible. Hasta los más apasionados por la limpieza fracasan. Barres, baldeas, observas... A poco de andar, a los pocos días encuentras un fragmento, tal vez dos.

 Con el tiempo y los cuidados por la limpieza te alivias y lo olvidas. Ya pasó, ya puedes despreocuparte. Un día feliz caminas descalzo, porque cuando uno camina descalzo es porque está feliz. Es en ese momento en que sientes la herida, diminuta pero herida. Te lo quitas, es un trocito de ese vaso que apareció allí donde ya habías limpiado, donde ya habías mirado...

 Cada vez que rompes un vaso, es como perder un amistad o un noviazgo, cuando te alivias regresa para recordarte los días felices y perdidos, pero en forma de herida…

martes, 1 de noviembre de 2022

Ye Che (Night Train), China no perdona

 



 Ya hablamos de este defecto personal de ponerse a ver cinematografía china…

 Luego de un tiempo de abandonar el vicio, un film del 2007 nos doblegó en la tentación ya que el problema que comentábamos es que por lo general, los directores chinos cuentan sus historias en no menos de tres horas y eso, para occidentales como nosotros, equivale al fastidio.

 Pero como “Ye Che” (“Night Train”), guionada y dirigida por Diao Yinan dura unos 94 minutos, no pude evitarla.

 Y así y todo, se hizo lenta, fatal, fastidiosa. No obstante, podrían existir claros motivos. Acaso el director en su pasión narrativa nos quiso trasladar el sentimiento de asedia, desazón, monotonía vital, entre otras angustias afines de la protagonista.

 Dicho estos inconvenientes como espectador, debo decir que la historia es tentadora y fantástica, esa historia que lamentamos que no se nos haya ocurrido a nosotros  para hacer una novela: una agente de justicia que se ocupa entre varias cosas de ejecutar a las mujeres condenadas a muerte, quiere escapar de su tristeza y soledad relacionándose con el esposo de una de las sentenciadas ya ejecutada…

 Creo que la historia hace que todo valga la pena…