lunes, 9 de mayo de 2011

Carlos Trillo

“No perdono a la muerte enamorada…”
Miguel Hernández.

  ¡No nos puede estar pasando esto!

  Se nos fue, sí, como suena la frase: “se nos fue” el gran Carlos Trillo, una figura enorme de la “Historieta argentina”.


Mito e instante II

En la entrada del día 06/05 hablábamos sobre algunas fotografías que lograron captar esos instantes de naturalidad humana más allá de lo que esas figuras retratadas lograron ser.

  Tomamos el caso de Gardel. Todos los argentinos y algunos americanos (especialmente los colombianos) tenemos una imagen mitológica del gran cantante: “el zorzal criollo”. Pero, por ahí aparece alguna foto que nos lo muestra más humanizado.

  Me cito a mí mismo y me disculpo por ello: “la fotografía logra, en algunos casos, captar la humanidad más allá de la divinidad.”

  El último sábado 07/05  se cumplió un nuevo aniversario del nacimiento de Eva Perón. Mito de mitos argentinos, diosa de diosas o, acaso, diosa de dioses para la argentinidad. “Eva”, “Evita” es para Argentina “Santa Evita”, la reina que nunca tuvimos, la defensora de todos los humildes, la madre de los descamisados, la vengadora de los pobres de esta tierra, su título oficial era de Jefa espiritual de la Nación”. La muerte temprana completó su tarea divinizadora.

  Las numerosas fotografías acrecentaron su figura, no obstante, yo elegí una pintura de Nicolás García Uriburu que la muestra en el esplendor de su gloria.





  Eva Duarte de Perón ha sido retratada infinidad de veces, cada persona de criterio podría elegir en cuál fotografía aparece con más o menos naturalidad. Para mí, la humanidad que se trasluce a través de la fotografía podría ser esta foto de Eva a los once años, algo fuera de foco, con esa imprecisión de aquello que se pierde en el tiempo…





Nota: la foto original pertenece al Archivo Nacional del Instituto Eva Perón, “Museo Evita”.

sábado, 7 de mayo de 2011

La muerte de Bin Laden: ¿quién nos salvará de sus consecuencias… cinematográficas?

   La muerte del líder de Al Qaeda puede derivar en consecuencias pequeñas, medianas o grandes.


  La más grande sería que se inicie la tercera guerra mundial.

  Eso no es muy preocupante.

  Lo peor es el devenir cinematográfico que esto nos depara.

  Acabo de ver en algunos medios, la infografía con la “supuesta fortaleza” en la que Bin Laden se ocultaba (¿se ocultaba?), y las tareas que se debieron realizar para lograr la exitosa operación de los comandos norteamericanos…

  Por ende, se nos vienen no menos de tres películas este año. Todas con mucho: “¡¡¡move, move, move!!!” y “¡¡¡ go, go, go!!!”. Dos, seguramente muy malas y una bastante mala por lo menos.

  Veo el ajetreo de las compañías de segunda categoría que ya, en estos mismos instantes, deben de estar rodando y el  trajín de alguna buena compañía para lograr cerrar trato con algún actor más o menos potable que se quiera arriesgar al proyecto.

  Y a nosotros, los seres humanos simples de esta tierra ¿quién nos salvará de todo este adefesio? ¿Quién nos resguardará al menos de la publicidad de estos filmes que nos asaltará de aquí en adelante?

  Amigos: estamos perdidos.

viernes, 6 de mayo de 2011

Mito e instante.

Para los habitantes de la ciudad de Buenos Aires, Carlos Gardel es una figura mitológica importante.

  Es el dios de una intrincada mitología emblemática que concierne tanto al reconocimiento de la pertenencia a una ciudad como a  su manera de pertenecer. Es el documento icónico de la ciudadanía que supone sensibilidades perennes, coloridas y, a la vez, profundamente grises.

  Gardel es la figura inconsciente que todos los habitantes de esa ciudad tienen. El “bronce que ríe”, el que “cada día canta mejor”, el “porteño por excelencia”, etc.

  Pero la iconografía inmóvil, casi pantocrática que se establece en el alma, de pronto puede tomarse un descanso o puede verse algo conmovida si se observan algunos registros fotográficos.

  Porque la fotografía logra, en algunos casos, captar la humanidad más allá de la divinidad.

  Adjunto esta bellísima foto natural, no de pose, ni de ensayo, ni de set, en la que Carlos juega a las cartas en un pasillo de a bordo, regresando de Nueva York en 1928.






Nota: Los otros son, Marguerite Vignou, Victor Damiani, José Ganduz y Adamo Diduv.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Eternamente sonetos.

A pedido de unos pocos jóvenes entusiastas que disfrutan inmensamente de esta forma lírica es que pueden apreciar, a partir de hoy, un apartado más.
  A las páginas “Schipani en verso”, “Schipani en prosa” se suma “Schipani en verso (sólo sonetos). Una manera de honrar esta música que Juan Boscán nos trajera de Italia y que el gran Garcilaso de la Vega demostrara que al castellano le sienta muy bien.
  Queda pues la nueva sección para aquellos que quieran leer sonetos (en este caso “schipanescos”).
  No obstante un brindis por Boscán y por Garcilaso de quien Rafael Alberti dijera: “…en la mano mi sombrero/ qué buen caballero era.”

martes, 3 de mayo de 2011

La partida de Sábato (30/04/11).

1911-2011

      El escritor es una de las pocas personas que puede intentar seguir hablando después de morir.

      Acaso toda la literatura sea epistolar y testamentaria…

      Nos queda la obra.

lunes, 2 de mayo de 2011

Hundimiento del Crucero General Belgrano 02/05/1982

“No se clavan cruces en el mar…
no se escriben epitafios en el agua,
nunca muere quien puedes evocar,
no descansan los cuerpos si se mecen.

No se muere el viento ni la sal,
ni la flor si la esparces en el agua,
ni nada del amor queda en la nada
si recuerdas los héroes al rezar.

No se clavan cruces en el mar…
no se escriben epitafios en el agua,
ni nada del amor queda en la nada,
si el recuerdo reclama eternidad…”


                           Coral 2 de mayo.
                           Música: J.G. Daponte
                           Letra: P. Schipani