jueves, 1 de octubre de 2026

Christa Gail Pike, las mujeres no siempre mueren...

 La ciudadana norteamericana Christa Gail Pike fue condenada a la ejecución por medio de inyección letal, 31 años después de hallársela culpable de asesinato.

 Ella confesó el crimen y quedó bajo proceso judicial a cargo de sus abogados defensores cuyos argumentos fueron: que apenas tenía 18 años y no tenía noción real de lo que estaba haciendo, que padece trastornos mentales y que sufrió graves abusos sexuales, físicos y emocionales durante su infancia y adolescencia. Pese a ello, fue condenada a muerte.

 Le aplicaron el día de ayer, la inyección letal y sobrevivió. Le aplicaron una segunda dosis y sobrevive.

 Ahora, su defensa actuó de tal manera que las autoridades de Tenesse se ven obligadas a darle asistencia médica. Se entiende: una cosa es ejecutar y otra muy distinta someter a la persona a “tortura química”. Paradojas legales de la pena de muerte: ahora deben salvar a quienes intentaron matar…

 Tal vez ésta sea otra muestra de las situaciones “maravillosas” que suceden en el “mejor país del planeta”…




 

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