sábado, 19 de marzo de 2011

Misterios insignificantes o acerca de Los locos Addams.

Un misterio insignificante es algo que no importa en absoluto pero, que en el fondo, siempre quisimos saber.

  Para los que fueron niños en décadas pasadas (’60, ’70, ’80), para quienes vieron la serie infinidad de veces, para quienes la ven por esos canales que reiteran “series viejas”, en fin para todos aquellos que siempre se preguntaron qué distribución tendría la casa de Los locos Addams, aquí les dejo el plano original. Al menos el de la planta baja…vamos que no es poco!

  Clikear la foto si quieren verla en grande...

jueves, 17 de marzo de 2011

San Patricio, otro que se nos vino.

  En este espacio ya hablamos de San Valentín. Lo reconocíamos como un santo foráneo. Algo ajeno. Con más ritual de regalería de bombones que de oraciones piadosas.

  Me parece que San Valentín arribo a nuestras costas de manos cinematográficas. De tanto ver en películas que los personajes se hacían obsequios de San Valentín.

  Pero se nos vino también San Patricio.

  No estaba en el santoral que nos dejaron los abuelos, como San Cayetano, Santa Rita o San Benito. Se apareció con bastante vértigo este santo al que no sabemos bien qué pedirle. A San Cayetano: trabajo, a Santa Rita: lo imposible, a San Benito: que nos proteja del mal o del Malo, así con mayúsculas. Es más, sabríamos qué pedirle a San Valentín… pero a San Patricio? Expulsó a las serpientes de Irlanda…

  No sé cómo llegó hasta nuestra Argentina, pero sé que hizo furor por tres motivos: El primero es por una empatía natural que tenemos con Irlanda, acaso por el simple hecho de que padecemos la ocupación de una parte del territorio por una nación común. La otra es porque un héroe nacional es de origen irlandés (Guillermo Brown). La otra es por la cerveza.

   Ahí está el punto…

  San Patricio es el patrono de Irlanda, cristianizó el país, expulsó a las serpientes y todos los irlandeses toman mucha cerveza que a nosotros nos encanta.

  Un fósforo en el tanque de gasolina.

  La devoción es absoluta.

  Todos a rendirle culto.

  Y a mí también me parece bien.

  No dejemos en el olvido aquella “pequeña gran” novela de Joseph Roth que es La leyenda del santo bebedor.

  ¡¡Feliz día de San Patricio!!



martes, 15 de marzo de 2011

Anónimos…pero cordiales.

 Vivo desde hace muchos años en una ciudad relativamente pequeña, 600.000 habitantes. En el año 2000 cualquiera decía por aquí que éramos un millón, pero era el imaginario nada más.

  Por ende, con el tiempo uno llega a conocer, al menos de vista, a media ciudad.

  Los chicos pícaros logran besar, antes de llegar a la adultez, a la mitad de las chicas y a recibir una bofetada de la otra mitad.

  Las chicas pícaras han recibido el beso de todos los pícaros y han ignorado a la otra mitad que suelen ser los chicos desdichados…

  Quiero decir que, según pasan los años, llega un momento en que la mitad de la ciudad te saluda.

  Una parte de esa mitad anda en moto.

  Y, gracias a Dios, gran parte de esos que andan en moto usan casco. 

  Pero me saludan. Son anónimos, pero cordiales.

  Obviamente, no hay manera de saber quiénes son. Van con esos cascos que con suerte, si llevan el visor levantado, uno puede verles los ojos. El tema es que saludan y pretenden, por ende, el reconocimiento con la sola visión al descubierto de sus miradas.

  Hay que conocer muy bien a alguien para identificarlo sólo por la mirada. Y para identificarlo por la mirada, en moto y a cierta velocidad, hay que ser realmente alguien con superpoderes.

  Y si hay algo que yo no tengo son superpoderes. Ni siquiera tengo poderes…

  Pero “todo se puede solucionar” decía una tía mía que tenía un ojo menos y rengueaba…

  Los motoristas cordiales pueden adosarse un cartel pintado con marcador en el pecho que los identifique. Por ejemplo con la leyenda: SOY ROBERTO!!

  La otra posibilidad, más noble y encantadora es la de recuperar los emblemas heráldicos familiares. El motorista saludador podría llevar el escudo de armas estampado en su campera o en un banderín sobre una antena detrás de la moto.


  Yo prefiero dicha solución. Aquí tengo mi escudo por si algún día me compro una moto. 



  Y estás son señales heráldicas de los grandes de otro tiempo que si hubieran conocido el motociclismo les hubiera fascinado (Ricardo corazón de león y Carlos V).




  Queda otra posibilidad. La de no saludar.

  Si andan en moto con casco no saluden y listo. Todos disculpados.

domingo, 13 de marzo de 2011

Las investigaciones inútiles.

  
  Naturalmente, aprobamos casi a ojos cerrados los beneficios de las investigaciones científicas. Dichos resultados los conocemos por los llamados “textos de divulgación científica”. Son esos escritos adornados de infografías que nos ponen al tanto de algunas cosas que son importantes y de una infinidad de cosas que no lo son.


  Estoy tentado de pensar que un gran porcentaje de las investigaciones que se dan a conocer son verdades obvias (las, antiguamente llamadas, “verdades de perogrullo”). Y, también estoy tentado de pensar que, o estos textos son una burla solapada o esconden el desvío de fondos de algún tipo para        cobrar por no hacer nada.

  Ejemplifiquemos: en numerosas publicaciones, hemos leído estos últimos meses, cosas como “El 90% de las personas que vivieron un conflicto bélico tiene trastornos en el sueño”, “La comida chatarra favorece las afecciones cardíacas”, “La vitamina c puede ser un excelente complemento para la dieta durante el embarazo”, “El uso indiscriminado del mensaje de texto y las lesiones en las articulaciones del dedo pulgar”.

  ¿Era necesario hacer toda una investigación para arribar a estas conclusiones?

  Creo que la nota sorprendente hubiera sido que los ex-combatientes de cualquier contienda duermen plácidamente. Esto nos haría arribar de inmediato a que no hay nada mejor para dormir bien que participar de una buena guerra. También hubiera sido extraordinario y digno de mención, enterarnos de que la longevidad se ve favorecida si mantenemos una dieta a pura hamburguesa y papa frita.   

  El año pasado, una entidad que omito nombrar ya que suele realizar tareas de inobjetable valor benéfico, publicó un estudio (esto supone análisis, encuestas, terapias, entrevistas, confrontaciones, estadísticas, etc.) asegurando que “Los niños de las ciudades son más propensos a padecer enfermedades respiratorias”.

  ¿Hacía falta emplear fondos y tiempo profesional para esto?

  ¿Es una broma no? Quiero creer que es una broma algo macabra, espero que lo sea.

  De lo contrario hay algunos en las comunidades científicas o en los escritorios de los redactores de textos de divulgación científica que nos están tomando por idiotas.

viernes, 11 de marzo de 2011

Por si acaso creyésemos que alguien baila bien…en Argentina.





 Él es Gene Kelly y ella, Judy Garland, (sí, la madre de Liza Minelli). El tema es “Be a clown”. Pueden verlo a Gene bailando el mismo tema con otra coreografía en otro film (está en “youtube”). Pueden verlo a él, también, en un sinfín de películas de otra época. Bailarín perfecto, maravilloso, talentoso sin igual.

  Quise compartir estas imágenes por si acaso alguien creyese que en nuestras pantallas alguien baila (o bailó) bien… 

miércoles, 9 de marzo de 2011

Innecesariamente de nuevo.

¿Por qué se hacen nuevamente películas ya hechas?

  Es una larga historia, pero trataré de sintetizarla…

  Un motivo es porque el público se renueva. A los jóvenes se les puede mostrar, vender, ofrecer o estafar nuevamente con lo mismo. Un film se hace de nuevo al gusto actual o un personaje toma las características de su época. Por citar un ejemplo: el “James Bond” de los ’60 encarnado por Sean Connery, no es para el público del nuevo milenio, para ellos está Daniel Craig (sin olvidar a los que encarnaron el personaje en otras oportunidades). Podríamos decir lo mismo de King Kong” que tiene tres versiones, “Drácula” que tiene un número que se me escapa o “Robín Hood” hecha unas 15 veces (las dos mejores son las protagonizadas por Bugs Bunny 1949 y otra por el Pato Lucas!!! 1958).
          


 Otro motivo para realizar de nuevo un film es porque la versión original se considera de baja calidad según el canon cinematográfico aunque la idea es buena. Entonces se hace de nuevo pero mejor: “The ring” es la versión norteamericana de la original japonesa “Ringu”, que fue conocida en Argentina como “La llamada” y en España como “La señal”.


  Estos dos primeros motivos estarían medianamente justificados, mientras no se trate de una película de las catalogadas como “de culto”. Las de culto no deben hacerse nuevamente, pero éste es otro tema para otro día.


  Lo inquietante es que se realicen películas que ya están bien hechas y no están fuera de época. ¿Qué necesidad había de hacer otra versión de “Nueve reinas”? (se filmó “Criminal”, estadounidense).

  Tal vez, la misma necesidad por la que se está trabajando sobre la trilogía “Milenium” (tres films sobre la excelente saga policial del sueco Stieg Larsson), realización sueca que ya está bien realizada, bien actuada y bien dirigida.

   Pero Hollywood tiene que hacerlas de nuevo.

   Y se entiende… Tienen que hacerlas al gusto norteamericano. No importa si la versión original es de calidad y menos importa si la nueva versión será aceptada mundialmente. EE.UU. tiene que traducir para sus espectadores el mensaje que ha apreciado. Tiene que ponerlo en su formato, aunque salga de menor valía, aunque no logre la calidad original. Tiene que hacerla con su sabor, con su salsa, con su condimento de lo contrario no les sienta bien.

  Y ahí estamos todos, viendo cómo estos muchachos hacen de nuevo lo que ya es nuevo y estuvo muy bueno…

lunes, 7 de marzo de 2011

Otra de vampiros…sí, de vampiros…

  La editorial Umbriel lanzó una obra llamada El pasaje de Justin Cronin.

  Otra de vampiros.

  Algunos ya leyeron la saga de vampiros edulcorados que brillan al sol (¡!) como diamantes creada por Stephenie Mayer, Crepúsculo y sus continuaciones que, a pesar de que la historia terminó,  promete seguir de alguna manera…

  Otros, también habrán leído las historias de Anne Rice, Entrevista con un vampiro y secuelas…

  Y, si retrocedemos, lectores más clásicos y degustadores de la gran literatura, habrán optado por Stephen King, Lovecraft, Mauppasant,  las novelas góticas de Le Fanu y Polidori, y por supuesto, el magnífico Drácula de Bram Stoker.

 Pero aquí está Cronin con la primera entrega de una prometida trilogía.

 Vendió el manuscrito por cuatro millones de dólares…

  Me gusta este tipo.

  Alguien que escribe otra de vampiros, alguien que no tiene la historia terminada, alguien que pretende que nos leamos mil cien páginas, si amigo, leyó bien, mil cien páginas de otra de vampiros y le pagan cuatro millones de dólares es un tipo inteligente. O, por lo menos, afortunado.

  Y lo más sorprendente no es que vende a buen precio otra de vampiros sino que además hace que los vampiros aparezcan en el planeta a causa de un virus. ¿No vi yo este argumento en un docena y media de películas malas? (Dios me perdone por tantas tardes ociosas).

   (El Drácula de Stoker nace como vampiro de manera misteriosa por su propia condición de guerrero cruel y por extraños aprendizajes en las oscuras grutas de Transilvania. El Drácula del film de Coppola nace al mal como enojo contra la Iglesia Católica por el injusto suicidio de su amada esposa junto con una concisa teoría reencarnacionista: Mina sería la esposa de su otra vida. El resto de los vampiros de buena cata literaria, han sido vampiros porque los convirtieron otros vampiros o por abjuraciones contra su Dios. Los vampiros de obras de poca calidad y películas de clase “b”, nacieron por un virus o son extraterrestres...)

  Bueno, la historia va de nuevo. Es posible que salga bien…yo dije alguna vez, en este blog, que se puede escribir algo de nuevo y muy bien… Me quedan dudas de que éste sea el caso. Lo dejo a juicio de quienes se apresten a leer las primeras mil cien páginas de esta trilogía.

  Eso sí, también hay que saber que el virus surge, en principio, en una remota selva boliviana.

  El sufrido y hermoso pueblo del altiplano queda agradecido a Cronin que escribió una historia en la que dice que de esta amada tierra salió la porquería que va a envenenar todo el planeta. 

Y, más agradecidos van a estar cuando se enteren de que Ridley Scott ya compró los derechos cinematográficos en dos milloncitos de dólares para dejar por seguro que, si hay algunos remolones que no quieren leer las primeras mil cien páginas, podrán enterarse viendo la película en forma masiva, de que toda la inmundicia que destruirá la vida cotidiana sobre el planeta no vendrá de Connecticut ni de Massachusetts sino de Bolivia.  

  Gracias, Cronin, en nombre de los hermanos bolivianos…