Esta
toma de Marzia nos demuestra a las claras que los paisajes que encendieron y
encienden la literatura fantástica existen en la realidad.
Solo
basta encontrarlos y saber verlos…
Esta
toma de Marzia nos demuestra a las claras que los paisajes que encendieron y
encienden la literatura fantástica existen en la realidad.
Solo
basta encontrarlos y saber verlos…
Y
bien, para todos aquellos amantes del mundo "DC" con sus Súper Héroes de antaño puestos al día, llegó el momento
en que pueden ver una versión fílmica de cuatro horas.
Sí,
amigo/a y entusiasta lector/a, así como se lee…
Ya
está accesible para ver “La Liga de la Justicia de Zack Snyder”.
Se trata de la versión del director original ya que fue suplantado antes de
terminar su trabajo por Joss Whedon
allá por el 2017… La nueva (vieja) versión es conocida como “Snyder
Cut” (el Corte de Snyder entre nosotros…)
Pero
no es esto sobre lo que queremos reflexionar. Pueden buscar en numerosos sitios
de la red, qué sucedió, cuáles y cuántas fueron las idas y vueltas para que un
director no terminara un film y lo continúe otro. No es la primera vez que pasa
en el mundo cinematográfico, sobre todo en el mundo cinematográfico
estadounidense…
Lo
que quiero resaltar es la duración…
Cuatro
horas de Batman con Súperman, la Mujer Maravilla y otros compañeros…
Voy
a decir y me voy a contradecir soberbiamente en los próximos renglones a saber:
Una
historia de Super Héroes no necesita tanta narrativa, tantas horas, tanta
historia contada en una emisión.
Estos
Súper Héroes son los personajes de las viejas historietas que leíamos cuando
éramos niños (aún siguen en papel pero pocos los siguen a ellos en ese formato).
Aquellas
viejas historietas y me animo a decir, aquellas viejas series de estos
personajes que fueron apareciendo en la televisión del siglo pasado,
protagonizaban historias en tiempos acotados. La historia podía ser breve o
extensa, pero las páginas de historietas o los capítulos de las viejas series,
eran breves. Un lapso breve de entretenimiento con ellos, “un rato” como dirían
por estas tierras, no mucho más. Ya seguiríamos esas aventuras otro día, en
otro momento.
Pero,
bien, las cosas ya no son así. Hoy tenemos cuatro horas con estos Súper Héroes.
Los tiempos cambian, el público también…
Mi
opinión es a favor de la brevedad: historietas que no sean un libro sino una
revista, series con historias que cierren, films con una duración como las que
eran habituales, 90 minutos poco más.
Pero…pero…
me voy a contradecir (como había dicho) en que el director ha hecho las cosas
bien. No es solo una experiencia fílmica para “ultra fanáticos” de estos
personajes sin poder de crítica, sino que la película puede verse cómodamente y
puede verlo todo aquel que por supuesto no deteste estas temáticas y estos
personajes, se entiende.
Quiero
decir que los tiempos han sido manejados muy bien, los de acción y los de “no
acción” si es que así podríamos llamarlos.
En
definitiva, no es lo apropiado una emisión de cuatro horas para este tipo de
historias y personajes (casi diría que una emisión de cuatro horas no es
apropiada nunca para nada ni nadie), pero, el director ha hecho las cosas muy
muy bien.
Merecida
revancha amigo Snyder y exitosa
también…
Y se cumplieron cien años esta semana del nacimiento de Astor.
Se lo recordó en esta su tierra y en esta su ciudad natal, Mar del Plata, no tanto como se merece pero acaso, la pandemia sigue conspirando bastante con los grandes homenajes…
Cuando tenía 12 años conoció a nuestro mito del tanto porteño, Carlos Gardel, y como eso sucedió azarosamente no en Argentina sino en Manhattan donde la familia de Astor residía, Gardel le pidió que lo guiase y oficiase de traductor por tierras norteamericanas.
Así es cómo fueron amigos y un año más tarde Gardel hizo que Piazzola trabajara en una de sus películas: El Pibe.
![]() |
| El joven Piazzolla y Carlos Gardel |
Luego lo invitó a su gira por toda América a lo que los padres de Astor se negaron a pesar de que llorase y hasta, tal vez, maldijese sobradamente. Pero la imposición paterna hizo que Astor no muriese a los 14 años al estrellarse el avión en el que viajaban Gardel y toda su compañía musical…
Así fue que Astor siguió con vida y pudo luego resignificar el tango.
Para siempre….
Hablamos de esta primera serie de Marvel (plataforma Disney quien compró los derechos de los
superhéroes y de tantas otras cosas…) en este espacio y en dos oportunidades.
http://lacomediatermino.blogspot.com/2021/01/wandavision-mas-o-menos-mas-de-lo-mismo.html
http://lacomediatermino.blogspot.com/2021/01/wandavision-mas-o-menos-mas-de-lo-mismo_31.html
En esas dos oportunidades en que ya hablamos de esta producción nos “atajábamos” teniendo en cuenta que aún no habíamos visto el producto completo.
Finalizada la emisión en forma
completa, por ahora, pero finalizada al fin podemos ratificar nuestros
positivos veredictos: se ha tratado de algo nuevo caminando sobre territorios
ya muy transitados. En nuestras entradas anteriores dijimos que se trataba “más o menos más de lo mismo” y un poco
así lo es, pero reconocemos verdadera originalidad al tratar la historia desde
lugares impensados como las antiguas telecomedias de mediados del Siglo XX
cuando la televisión nacía. Entretiene y atrapa bastante aún a quienes no son
fanáticos de los mundos habitados por superhéroes y, la duración, como apreciación
muy personal diría que es realmente ponderable, nueve episodios en tiempos en
que el público dedica décadas de su vida a seguir cosas que, no pocas veces
decepcionan, es para el elogio…
WandaVision
es una creación cuya historia se construye como dijimos, iniciando desde el
mundo de las telecomedias humorísticas para ir transformándose en el puro
universo Marvel de superhéroes
conflictivos y conflictuantes. Por ende, seguramente la serie ha gustado en
principio a los antiguos y tradicionales televidentes de telecomedias para
llevarlos luego a un terreno de disgusto y, a su vez, ha disgustado a los amantes
del universo Marvel y afines para ir
llevándolos al territorio de sus gustos absolutos.
Dicho así la serie pudo y puede
dejar tan conformes como disconformes a todos y todas por igual o bien, puede
ser una apuesta para aproximar a ambos públicos a conocer más de las cosas que
aprecian unos y otros…
Acaso se pueda pensar que la serie incentive
a algún televidente de comedias típicas a vestirse con el traje de Vision en la próxima fiesta de
disfraces y acaso algún joven apasionado seguidor de los personajes Marvel se ponga a indagar qué cosa
fascinante tuvieron aquellas series que miraban padres y abuelos…
Hace unos días comentábamos
esta película, en principio, celebrando que se tratase de un Western. Hace
tiempo que no aparecía alguna de esas historias que encendieron nuestra niñez,
muy colonizada por cierto. Nuestra infancia recibió esa información
cinematográfica muy del Oeste estadounidense según la mirada de Hollywood,
pero, al fin y al cabo, fueron films tan deslumbrantes como disfrutables.
Pero, lo que mueve estas líneas
es la temática periférica alrededor de las noticias… podríamos decir, que es el condimento que saboriza y nutre y sin él la comida se pierde.
Como dijimos en nuestra entrada
anterior, el protagonista de "Noticias del gran mundo" es un ex capitán que luchó
en la Guerra Civil (Norte vs. Sur) quien, una vez finalizada la contienda, se
dedica a ir de pueblo en pueblo leyendo por unas monedas las noticias que no
pueden ser leídas a causa de las grandes distancias que conspiran en la
distribución de los periódicos como así también porque la población es mayormente
analfabeta.
El ex capitán Kidd se gana la vida y
acaso huye un poco de ella, de su vida personal, deambulando los pueblos y fomentando
improvisados auditorios. A lo largo del film, podemos apreciar de qué manera la misma
noticia es bien recibida en algunas zonas y no en otras. La noticia que fue
escrita como “buena noticia” para la centralidad del país resulta “mala”,
humillante o prepotente para los pueblos del sur…del derrotado sur…
También, podemos apreciar una
importante secuencia en la que a nuestro protagonista le imponen por la fuerza
algunas lecturas por sobre otras…
A partir de esta sucinta apreciación, podemos
intuir que los temas para reflexionar son: la importancia del periódico en el
Siglo XIX, los lectores y los escuchas, la alfabetización, la imposición
mediática, la notica como entretenimiento y oportunidad de tertulia, la transmisión
de noticias como medio de ganarse la vida y, finalmente, la más interesante de
las reflexiones a las que nos puede llevar esta película: la ficcionalización
de las noticias ya que esas que son dramatizadas y acaso exageradas,
modificadas y meditatizadas a través de gestos y tonos de voz por quien las
transmite, son sin duda las que el público disfruta hasta el aplauso.
Así reaccionaban los receptores
de antes y así reaccionamos ahora también…
"El tiempo es cruel, imbatible, impúdico. No hay torre que no se convierta en ceniza, no hay montaña que no se vuelva colina, no hay roca que no se transforme en polvo.
Los nombres son solo ecos en el tiempo. Y solo los héroes de grandes y nobles guerras han quedado en la eternidad de la historia, en la leyenda de las eras, en el mito del boca en boca. Son estos héroes que, por sus grandes hazañas, han logrado que recordemos hechos que no vivimos jamás.
Todos recordemos el asedio de Troya, la batalla de Axio, la invasión de los Hunos, la victoria de Lepanto, el infame Waterloo, el desembarco de Normandía y la rendición de Berlín. Estas batallas han dejado huella en la piel de sus contemporáneos y en la sangre de sus hijos.
Podríamos afirmar que cuánto más cercano sea nuestro destino común a la victoria o derrota de los héroes, más profundo se quedará grabado su nombre en el corazón de nuestros descendientes.
Me remito entonces, cómo analogía, al general George Washington y al general José de San Martín. Ambos libertadores de América. En Estados Unidos la conexión espiritual con Washington es más que evidente. Es el padre de esa nación; sus victorias bélicas son el recuerdo vivo de un modelo de país que hasta aún hoy existe. Sin embargo, San Martín en Estados Unidos es solo una anécdota histórica en los manuales de historia sudamericana. No hay una unión en el corazón (como si la poseen los argentinos), no hay lágrimas por sus derrotas ni vítores por sus victorias. Cómo no las habrá por Washington en Argentina. Podemos decir, entonces, que San Martín en Norteamérica es olvidable y Washington en Argentina también.
En el deporte sucede algo parecido. Las guerras y las batallas de gladiadores han abandonado occidente por ahora, así que nos contentamos con triunfos atléticos. Éstos llenan nuestro corazón de una sed de sangre poco ética en el hombre civilizado. Así pues, hemos llegado a crear grandes batallas, con grandes enemigos y aliados en un simple campo de juego. Los héroes siguen apareciendo por consecuencia. Y su lugar en el corazón no cambió. La épica epopeya de la caída y el ascenso de los campeones sigue siendo lo que hierve la sangre de los que vivieron para verlo y los que vivirán para recordarlo, aunque no lo hayan vivido.
Afirmo entonces, que Lionel Messi será recordado por los barceloneses y olvidado por los argentinos. Al menos por ahora.
Lo cierto es que Messi no posee ninguna victoria o epopeya que conecte más allá de lo extraño, extravagante y publicitario de su figura. No ha habido vítores en las canchas, en los clubes, en los bares, en los potreros por sus triunfos. Y esto es por una simple razón: Jamás jugó, verdaderamente, en un club argentino. Y aquí los colores son la pasión. Son el destino común. Son la sed de sangre que brota del corazón palpitante de los hinchas. Son los gritos desesperados en el tablón bajo la lluvia en esa última jugada que te llevará a la gloria. Son las peleas en el subte, en el bondi, en el papi y en el salón de clases. Son los locos que se suben a los alambrados, los que se sacan la camiseta bajo una tormenta eléctrica, los que gritan insultos al aire porque sí. Los colores del club son la hibris griega que despierta en el hombre occidental y lo llama a gritar: ¡Desperta Ferro!
Messi ha logrado todo eso en Barcelona. Pero aquí solo consiguió ser la imagen de Adidas, Pepsi y Gillette. Podría haberlo logrado en la selección nacional, pero por ahora solo queda el sueño; obviamente no porque no lo haya intentado. Su historia en este país del sur del mundo solo quedará relegada a lo impresionante que pudo ser y fue en otros lugares; y será material de historiadores futbolísticos como lo es para nosotros George Washington. Su nombre, por ahora, se volverá paralelo al de Alfredo Di Stéfano, que cada tanto suena de la boca de algún especialista en algún programa deportivo de la tarde diciendo: "¿Te acordás de Di Stéfano?"
Pero jamás vas a escuchar a nadie decir: "¿Te acordás del Gol del Siglo?" Simplemente lo recordás, aunque no lo hayas vivido.
Santiago Schipani
Pd: este pequeño vaticinio no es más que una conclusión personal hecha a partir de las noticias de agosto del 2020. Puede ser que no se cumplan y deba comerme palabra por palabra que haya escrito; y en ese caso lo haré de buena gana.
S.S."
Cuando antaño los niños solicitaban que se les narre una historia de aventuras en el mar solían decir: “Una de piratas”. El mismo término servía para referirse a la última película que estrenaba el cine más cercano. El cantautor Serrat tiene una bella canción con ese nombre: “Una de piratas”, en la que honra intertextualmente al gran poeta del romanticismo español Espronceda y a las viejas historias que llenaron la fantasía de la niñez.
Hoy, lejos ya de aquellas épocas de esplendor en las que el género cinematográfico “Western” o también llamado aquí “del Oeste” o “de Vaqueros”, digo, lejos ya de aquellas épocas en las que era común el estreno de films con esta temática, sin embargo, aparece una buena idea, una buena historia para disfrutar, aparece ante las pantallas: “Una de vaqueros”.
“Noticias del gran mundo”: es un film dirigido por Paul Greengrass, cuya historia nace en la novela de 2016 del mismo nombre de Paulette Jiles, y es protagonizada por Tom Hanks y Helena Zengel, para ver en Netflix.
El hecho de que el protagonista sea un veterano de la Guerra Civil que deambula de pueblo en pueblo entreteniendo por unas monedas a los pobladores con la lectura de noticias nos da tela para otras entradas ya que nos habla de alfabetización, medios de difusión, periodismo y ficción y etcéteras.
Por lo pronto, celebramos el estreno, es un género que particularmente disfruto, tal vez porque como ya ha sido dicho, nos lleva a la infancia o a la adolescencia cinéfila. Mi copa en la mano por la aparición no común en estos tiempos de “una de vaqueros”.