sábado, 29 de septiembre de 2012

Blancanieves “ataca de nuevo”…


  Dirigida por Pablo Berger, de muy reciente estreno aunque imagino de restringida circulación…

  Españolísima esta vez Blancanieves… Reviniente, mítica como siempre…





jueves, 27 de septiembre de 2012

Fragmento de Barjavel…


  Releo aquellos libros que escandalizaron alguna década… “Los caminos a Katmandú” (René Barjavel) y vuelve esa sensación de tabú y de lectura prohibida en la historia de aquellos jóvenes que veían en Katmandú (ciudad en la que el consumo de drogas era libre), un objetivo libertario que, en realidad, estaba en otra parte:


“Aquella tarde estaba sentado en el lugar de costumbre, había dispuesto sus dibujos floridos, su cartel y su caja vacía, y había comenzado a cantar. La niebla le cayó encima de golpe. Recogió su jardín, se puso el capuchón de su duffle-coat , y siguió cantando, no con la esperanza de recoger algunas monedas, sino porque también hay que cantar en la niebla. La humedad distendía las cuerdas de su guitarra, y por fracciones el tono descendía a la melancolía del menor. El fondo del río lento hizo surgir ante él el cuerpo de Jane. A la altura de sus ojos vio pasar el borde de su vestido de ahogada, sus largas piernas mojadas, una mano abierta que pendía. Miró hacia arriba, pero lo alto del cuerpo y la cabeza se fundían en el agua gris. Cogió la mano helada en el momento en que iba a desaparecer, extrajo el cuerpo y descubrió el rostro de Jane. Era como una flor que se abre después del crepúsculo y que cree que sólo existe la noche.”



I Am Missing You by Ravi Shankar on Grooveshark

martes, 25 de septiembre de 2012

La risa II pero en imágenes:




  Se reeditó el libro Principios de la caricatura, una obra de  1788 escrita por Francis Grosel (anticuario, dibujante, lexicógrafo), la edición (Ed. Katz) viene acompañada por un estudio realizado por José Emilio Burucúa y Nicolás Kwiatkowski, también responsables de la traducción.


  Un texto para seguir reflexionando sobre el humor pero desde el aspecto gráfico. Un texto para discernir si la caricatura es considerada un género dentro de la plástica así como lo es la comedia para el género dramático.

  Un libro que nos anoticia sobre las primeras muestras del dibujo humorístico (las escenas grotescas en vasijas u objetos de cerámica, hueso, piedra o metal del Egipto faraónico, la China preimperial, la Roma del imperio)…

    Un texto que intenta dilucidar por qué algo hace reír en una época y no en otra…


Estudio de Leonardo Da Vinci

domingo, 23 de septiembre de 2012

La risa:


   Transcribo completa la reflexión sobre la risa del guionista de humor Pedro Saborido:

  “Reírse parece que es bueno. La gente disfruta de los momentos en que se ríe. Por eso va a reuniones con amigos donde sabe que puede llegar a reírse, mira televisión, escucha radio o paga una entrada para ver a un tipo que lo hace reír. Si hacer reír es una profesión en este sistema, queda demostrado que reírse, si no es una necesidad, es al menos un producto al que se puede acceder. Y que quien quiera puede pagar por tenerlo. Es algo que podría decirse de la comida, de la medicina o del sexo. Esa risa puede conseguirse como quien compra un pancho.

  También puede lograrse observando y encontrar humor en lo que uno ve a diario o lo rodea. Sin embargo, no todos nos reímos de lo mismo.

  Por lo cual tenemos que descartar cualquier intento de objetivar la risa. Sólo la podemos ver como la culminación de un proceso de miles de variables (circunstancia, oportunidad, educación, cultura, etcétera) que en determinado momento se alinean de tal forma que nos provocan ese estornudo de felicidad momentánea, ese espasmo que gozamos porque nos coloca en un momento de locura y sinrazón, pequeño pero categórico, que nos anula por un segundo de lo que somos, de quienes somos. Nos deja fuera de preocupaciones, de obligaciones, de responsabilidades. Morimos por un instante. Como un orgasmo. Luego vendrán los detalles. Podemos contener más o menos la risa. Podemos reprimirla. O podemos sentirnos tentados de reírnos. La tentación de la risa aparece cuando la risa por el lugar donde se está o frente a quien se está, no corresponde soltarla. Entonces más seductora se hace, y más irresistible, al tiempo que en la acción de reprimirla, la hacemos más fuerte. Algo de pecado debe tener.

  La risa no tiene ética ni moral. Es una herramienta con la cual se puede ejercer ambas. O al revés, perderlas o ser acusados por otros de no tenerlas. Como un auto o un medicamento, la risa puede ser una herramienta de disfrute o puede hacer daño. Los niños, antes de terminar de afirmar sus estructuras éticas o morales, suelen ser muy crueles con su risa. Los psicópatas también, obvio. La risa puede degradar a alguien cuando se propone reírse de ese alguien. Pero si esa degradación no lo atormenta, el soportar la risa de los otros, es también una muestra de fortaleza.

  Y es que la risa es un síntoma más de quiénes somos. No suele hacerse, pero podría dividirse a la gente según de lo que se ríe. La risa es siempre legítima para quien la ejerce, pero la legitimización puede ser cuestionada por otro. Obviamente a partir de que no se ríe de lo mismo. O se ríe, pero luego tiene culpa.

  Cómo cuestionar entonces un hecho entre intelectual y orgánico, que es en sí una descarga (aunque grosera y escatológica, la frase “me cagué de risa” es muy gráfica al respecto). Qué se va en esa descarga, qué soltamos en la risa, es algo que no nos detenemos mucho a pensar.

  Pero la risa, por ser indominable e involuntaria, se muestra como auténtica. Por eso una risa voluntaria, determinada, es una risa falsa.

  Como persona que conoce algunos mecanismos de cómo lograrla, puedo asegurar que no existen fórmulas infalibles. Al menos infalibles con todos. Porque el humor depende de quién lo recibe, de la circunstancia en que está, si está nervioso, triste, despierto o con sueño, sobrio o drogado. Hay cierto sometimiento del que se ríe sobre el que lo hace reír o lo que lo hace reír. Una persona se suelta a que algo o alguien lo lleve a abandonarse a emitir una serie de sonidos balbuceantes y a veces ridículos, cercanos a veces al llanto y a veces al catarro. Una expresión básica y deforme que se pelea con las palabras y que a veces las impide y hasta las anula.

  Aparece entonces un poder, mínimo o pequeño, del que hace reír. Un poder sobre aquellos a los que hace reír. Los puede manipular, hacerse querer, por ellos; los somete a veces a escuchar y a darle forma a lo que no se animan a pensar o a aquello de lo que no terminan de animarse a burlarse. Pero aparece otro poder cuando reímos. Nos pone sobre la circunstancia que vivimos. Lo que nos rodea pierde gravedad y nuestra risa es más importante.



  La risa no es crítica. El humor tampoco. Si hay una crítica en el humor, es una crítica que viene envuelta o contrabandeada con el humor. El humor y la risa son componentes que pueden hacer más efectiva esa crítica, porque la plantan al mismo tiempo que degradan lo criticado. En nuestra risa, adquirimos esa crítica y le perdemos respeto y miedo a lo criticado. Pero por ser la risa a veces un analgésico, la risa y el humor pueden ser funcionales a lo que criticamos. Nos podemos reír de la muerte. Pero eso no quiere decir que la hemos vencido aunque por un momento le perdemos el respeto o el miedo, que a veces se parecen mucho. Creo entonces que la risa es una interesante evasión. Que es salirse por un momento de quiénes somos y ver que no estamos congelados en una situación. Que podemos ser otros. Nos evadimos de quiénes somos un instante. Nos tomamos distancia. Qué hacemos después,

  En mi vida el humor ha significado aprender a ejercerlo, quizá como defensa. De niño y adolescente me descubrí causando gracia con algunas cosas, lo que me daba, creo, un lugar dentro de los grupos. Fatalmente me defendí con humor en muchas situaciones. Sé a veces cómo provocarlo. Pero no sé muy bien de qué se trata en el fondo. Soy más perro que veterinario. Pero me animaría a decir que ese estado de risa puede ser un lugar extraño. Más cercano a una excitada inconciencia que a algo como la felicidad.”



viernes, 21 de septiembre de 2012

Primavera


Por fin, por fin, por fin…

Jollen. Andrés Zorn

You Make Me Feel So Young by Frank Sinatra on Grooveshark







miércoles, 19 de septiembre de 2012

Filtros de amor y afrodisíacos milagrosos…



Rogelio de Egusquiza, La muerte de Tristán e Isolda 

   Sesos de ternera, rabo de lobo, huesos de serpiente, plumas de búho y como condimento optativo, algún fragmentillo de los restos mortales de un ser humano…

   Eran estos los ingredientes de la receta de un filtro de amor de la antigua Grecia, una vez que se había probado sin efecto el andar de paseo con la ubre de una hiena prendida del brazo izquierdo.

    Los filtros de amor, los manjares o no tan manjares afrodisíacos, la ilusión de dar con la fórmula de una bebida, una comida o, al menos un menjunje, que provocara en el otro un amor infalible, ha sido el anhelo de gran parte de la humanidad.

   Lejos de amedrentarnos la desventura de Tristán e Iseo, lo único que hace es aguijonear nuestro entusiasmo  y nuestra esperanza de aplicar el elixir con mejor suerte que en aquella historia. No olvidemos que, sea como sea, la pobre Iseo se ve enamorada irremediablemente del asesino de su tío…

  Los romanos también tienen sus antecedentes: la creencia popular es que el gran poeta Lucrecio enloqueció y malogró su vida por culpa de una de estas bebidas y acaso, el historiador Suetonio dispensa la locura de Calígula argumentando en su favor que su mujer le suministrara fuertes filtros con la esperanza de conservar su amor.

 Dicen que el padre de la medicina, Hipócrates, recomendaba los pasteles hechos con miel y leche de burra.

    Pero, sin duda,  la Edad Media fue el gran momento de los elixires de amor con esos recetarios que incluyen flores y hierbas que, para obtener mejores resultados, debían recogerse la víspera de San Juan.

   Oriente no se quedó atrás y podríamos mencionar el codiciado polvo de cuerno de rinoceronte como así también esa especie de sopa de nido de ave, preparada con la sustancia que segregan las golondrinas para hacer sus nidos…

  Cierta falta de fe nos hace dudar de las propiedades de estos preparados, pero siendo sinceros es una duda injustificada, al fin y al cabo nunca hemos probado estas cosas…


   Entusiastas lectores, les dejo el desafío…



El amor es una cosa esplendorosa by José Carreras on Grooveshark

lunes, 17 de septiembre de 2012

Idea Villariño


  Un viejo maestro de literatura me decía que los poemas que parecen muy simples demandaron mucha elaboración.

  Envidio esa llaneza literaria de Villariño y la releo…

“Te estoy llamando:

Amor
desde la sombra
desde el dolor
amor
te estoy llamando
desde el pozo asfixiante del recuerdo
sin nada que me sirva ni te espere.

Te estoy llamando
amor
como al destino
como al sueño
a la paz
te estoy llamando
con la voz
con el cuerpo
con la vida
con todo lo que tengo
y que no tengo
con desesperación
con sed
con llanto
como si fueras aire
y yo me ahogara
como si fueras luz
y me muriera.

Desde una noche ciega
desde olvido
desde horas cerradas
en lo solo
sin lágrimas ni amor
te estoy llamando
como a la muerte
amor
como a la muerte.”


Idea Villariño. Poemas de amor.



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