domingo, 12 de marzo de 2017

No hay ritual sin víctima…


 En este sitio del mundo, cuando el Indio Solari, anuncia que dará un nuevo recital, se produce una conmoción masiva entre sus seguidores.

 No quiero fastidiar con aclaraciones: quien fuera líder de la banda de Rock, “Los Redonditos de Ricota”, siempre logra una fascinación que no procede de ninguna innovación musical sino de cuestiones sociológicas que apenas me atrevo a intuir.

 Sus seguidores, y acaso las cifras lo confirman, se jactan de protagonizar el “pogo” más grande del mundo.

 Esos mismos seguidores son los que bautizan a cada recital de Solari como “Misa”, la “Misa Ricotera”, en los años de la banda, y la “Misa del Indio” posteriormente. Entiendo que obedece a darle al asunto un carácter de sacralidad.

 Acaso no saben, o sí pero lo asumen, que una misa es un ritual y que no hay ritual sin víctima, es decir sin sacrificio, es decir sin muerte…

 En la misa de los católicos ese sacrificio es el de Cristo que se renueva, según se cree, en la transformación en pan (cuerpo de Cristo) y vino (sangre de Cristo). Si bien, ya no debe morir otro en cada misa católica, la esencia es la misma.

 Y si el movimiento que lidera desde hace décadas el señor Solari constituye una misa, es decir un ritual no es extraño que cumpla con su pura esencialidad: el sacrificio al dios…

 Digo esto porque alguno busca explicación a las dos muertes que resultaron de su último recital del 11/03/17.






http://www.clarin.com/sociedad/olavarria-confirman-muertos-multitudinario-show-indio-solari_0_r1EDV8Gil.html




jueves, 9 de marzo de 2017

“Lo que pensábamos hacer antes de morir…”

 Hace un tiempo vi un libro que trataba sobre aquellas cosas que llevaban los soldados norteamericanos encima. Los de la guerra de Vietnam. 

 Me parecen temas fascinantes. Soy un tipo simple al cual, más que la Historia le gustan las “historias de la Historia”.

 Un niño encontró en su jardín restos de un avión combatiente de la Segunda Guerra Mundial…

 Y restos del piloto, transcribo:

“Dentro del avión se encontraron los papeles personales del piloto, además de tres preservativos sin usar, su billetera, monedas y algunos cupones de comida para el comedor de una base aérea en Aalborg…”


 Lo que intentamos hacer antes de morir…






sábado, 4 de marzo de 2017

La muerte en Mar del Plata…



 Estas fotografías son de nuestro cementerio local. El cementerio de las familias ilustres.

 No exigió un trabajo muy arriesgado, cualquiera puede ir y estar en posición para tomar estas fotografías.

 En este caso, el mérito artístico es de Santiago Schipani, mi hijo, quien todavía no me perdona el haberlo invitado a tan angustiante aventura.

 Y tiene razón:




































































































































miércoles, 1 de marzo de 2017

Y si seguimos hablando de los Oscar 2017…



 A ver, analicemos lo siguiente, mejor película: “Moonlight”; mejor actor protagónico: Casey Affleck, por “Manchester by the Sea”; mejor director: Damien Chazelle, por “La La Land”.

 Realmente, creo que hay que sincerar la coherencia de estos premios…

  Es extraño que un film reciba el galardón a la “Mejor película” pero, el premio a “Mejor dirección” lo reciba alguien que dirigió otro film. A su vez, el premio a “Mejor actor”, lo recibe alguien que participa en una película que ni es la mejor y ni es dirigida por el mejor director...

 Uno tiende a las siguientes conclusiones obvias:

  1. El mejor director no logró realizar la mejor película.
  2. El mejor actor no fue dirigido por el mejor director.
  3. La mejor película es la mejor película a pesar de no haber sido dirigida por el mejor director ni contar con el mejor actor. Es decir que la mejor película es la mejor vaya uno a saber por qué…





lunes, 27 de febrero de 2017

Oscar 2017 o “Los dioses también se equivocan (segunda parte)”.

 Si son curiosos, verán que en la entrada del pasado 13 de febrero hablábamos de ese par de errores que se cometieron en la entrega de los Grammy, entre ellos que no funcione un micrófono…

 Ahora, produjeron un papelón a escala superlativa en la entrega de los Oscar 2017.

 Una pena, teníamos en el imaginario que EE.UU. se destacaba por hacer ciertas cosas de manera excelente. La "imbatible" industria del cine auguraba la producción de eventos casi sin mácula.

 Lo de ayer fue penoso.

 Los que se creyeron ganadores, subiendo al escenario para luego tener que bajarse vergonzosamente, (algunos luego de haber dado su discurso); quitarles de las manos las estatuillas para otorgárselas a otros, como si se tratara de esos errores que se producen en los concursos escolares…


 Espectáculo penoso, no me nace otra palabra, dieron vergüenza ajena y verdadera pena…