martes, 27 de abril de 2021

Y si de publicidad hablamos…

 Hace apenas un par de días hablábamos quejosamente de la invasión publicitaria. Entrar a YouTube consiste hoy en esperar con ansias la frase “OMITIR ANUNCIO”

 Los amantes del Box, hace algunos años, tal vez más de los que creo, contemplaban esa actividad como una especie de ritual…

 Más allá de que nos parezca maravilloso o aberrante, el Box presentaba un cuadrilátero inmaculado: el ring, con piso blanco y desafiante, cuerdas negras, enlutadas; todo era muy serio, solemne, trágico, una tragedia humana más, dos hombres iban a subirse allí a pelear, a golpearse hasta, si fuese posible, que uno caiga. Se sufría y se podía morir como en toda tragedia.

 Hoy la cosa sigue más o menos igual (arreglos más, arreglos menos) pero la publicidad que comenzó tímidamente con alguna que otra inscripción en el centro del piso del ring, pasó a sobreabundar y sumó imágenes en las batas y pantalones de los contendientes, y ahora, en el paroximo del asunto, se publicita en la delgada dimensión de las cuerdas!!!

 Aquel que trate de ver una función boxística, verá hoy un mar de inscripciones y en medio de esas olas de letras coloreadas y llamativas es posible que distinga dos tipos que se van a las trompadas...

 Ya casi no queda lugar donde publicitar salvo la piel de los boxeadores que pronto será utilizada para tal fin...






lunes, 26 de abril de 2021

Oscar 2021, Hopkins lo mejor de lo peor…

 “Cuando pienso en cómo mis padres se esclavizaron toda su vida en una panadería para ganar una miseria... yo lo he tenido demasiado fácil. Me avergüenzo de ser actor. Debería estar haciendo otra cosa. Actuar es un arte de tercera. Nos pagan demasiado y nos hacen demasiado caso. Me gusta la atención y el dinero, pero me siento como un estafador”

                                                                                                  A.H

 Dicen que lo peor que le puede pasar a la humanidad es una pandemia. Ya lo creo, en este lugar del mundo desde donde escribo ninguna guerra se ha llevado tantos compatriotas como este virus…

 Y supongo que lo peor que le puede pasar a una entrega de premios caracterizada siempre por su glamorosa presencialidad, es justamente la imposibilidad de la presencia.

 En este pandémico 2021, lo mejor de la entrega de los Oscars ha sido el que se llevó Anthony Hopkins (mejor actor).

 Y, en esta nota del diario “El País” podemos ver el “Lado b”, la “cara oculta”, lo desconocido de este actor que, lado desconocido que, por algún motivo ya intuíamos… Aquí explica por ejemplo por qué causa aceptó trabajar en films que, según entendíamos, no estaban a su altura… Por dinero por supuesto…

 Se lo nota algo anglofóbico, poco shakesperiano, desmitificador por completo de la persona imaginaria que creíamos que era, decir que se avergüenza de ser actor es casi decirlo todo…



https://elpais.com/icon/cultura/2021-04-25/la-desconocida-vida-de-anthony-hopkins-el-ingles-furioso-que-solo-aprendio-a-ser-feliz-al-cumplir-los-75.html

viernes, 23 de abril de 2021

YouTube y la frase más deseada: “Omitir Anuncio”…

 


  Siempre hemos percibido que la publicidad es esencialmente invasiva. Nadie por sí mismo se pone a ver de buena gana publicidades a excepción de los publicistas y de ese público al cual le gusta ver algún que otro esporádico programa en que pasan las publicidades más extravagantes del mundo o sus variantes retro, esas que veíamos en la infancia.

 Claro, que estos programas de publicidades son interrumpidos cada 10 minutos aproximadamente para que se pasen publicidades…

  La publicidad nos aborda de infinitas maneras, no obstante, lejos están estas líneas de ser un listado de formatos invasivos publicitarios. Solo abocarnos a ese nuevo fastidio que es la publicidad en YouTube… Desde hace no mucho, YouTube dejó de ser esa plataforma, ese espacio virtual que podíamos dejar correr incluso sin mirar a salvo de interrupciones, ahora… ya sabemos que ahora a cada instante estamos ansiosos de que por fin aparezca la ansiada frase “Omitir Anuncio para que podamos ver y o escuchar en paz y a salvo de interrupciones aquello que deseamos. Esto con cierto miedo de que a mitad de lo que estemos disfrutando nos aparezca otro fastidio publicitario.

  Algo habíamos leído el pasado año sobre la posibilidad de acotaciones al respecto pero lo cierto es que hoy por hoy, YouTube pasó de ser un espacio del que disfrutábamos relajadamente a un sitio minado de interrupciones temporales publicitarias, algunas que son breves pero no pueden quitarse y otras en que hay que esperar unos 5 segundos que se nos hacen realmente extensos…

  En fin, así es este mundo de la publicidad. Según se entiende, si a los publicistas les arrostramos nuestro fastidio ellos se sentirán felices y cumplidos. Es que para la publicidad, llamar la atención es siempre el objetivo sea con placer, con ira, hasta con desprecio. El objetivo está logrado y parece que realmente les funciona. Personalmente, de un número incontable de publicidades que invadieron mis entradas a YouTube durante un año, puedo decir que solo me detuve en una, lo juro, una sola, todas las otras fueron eliminadas incluso sin llegar a ver de qué trataban. Pero, claramente, esa una, para el mundo publicitario sirve…tantos millones estamos viendo dicha plataforma que la ecuación se ve que les funciona.

  No queda más que sufrirlo y anhelar con ansias las dos palabras que se han convertido en las más deseadas de YouTube: “Omitir anuncio”….




viernes, 16 de abril de 2021

Rin tin tin, Rusty: nunca serás un “fallecido indigente”…

 


 Las crónicas de estos últimos días, todas ellas, no dicen que quien fuera el valiente Rusty en la serie “Rin tin tin” (entre 1954 y 1959), fue catalogado como “fallecido indigente” sin nadie que reclamara su cuerpo.


 Murió Lee Aaker el pasado 1 de abril pero nos enteramos hace pocos días…


 Para la administración de su país podrá ser un “fallecido indigente” pero para la infancia de muchos seguirá siendo el heroico Rusty con su compañero inseparable Rin tin tin siempre listos para la aventura…


 La ficción suele ser más justa que la realidad…






viernes, 9 de abril de 2021

Baudelaire, hoy 200 años…

 Nació hace 200 años.

 Hoy sería muy políticamente incorrecto, ayer también lo fue…

 Su poesía, inmortal y siempre maravillosa.

 No dejo de leer su “Edgard A. Poe su vida y sus obras”.

 En ese texto no deja nunca de acusar a EE.UU. por dejar morir (acaso por matar de algún modo) a uno de sus más grandes escritores…


De todos los documentos que he leído, he sacado la convicción de que los Estados Unidos sólo fueron para Poe una vasta cárcel, que él recorría con la agitación febril de un ser creado para respirar en un mundo más elevado que el de la barbarie alumbrada con gas, y que su vida interior, espiritual de poeta, o incluso de borracho, no era más que un esfuerzo perpetuo para huir de la influencia de esa atmósfera antipática…”

Ch. Baudelaire




sábado, 3 de abril de 2021

“La apariencia de las cosas” o la nueva oportunidad para una vieja trama…

 Uno de los miembros del matrimonio se enamora de una casa, se empecina, se obsesiona: “No podemos perder esta oportunidad”, “Con unos pocos arreglos se verá maravillosa”, “Seremos felices aquí”, etc, etc, etc.


 La película que podremos ver prontamente el próximo 29 de abril y a través de la plataforma Netflix será “La apariencia de las cosas”, una nueva apuesta al viejo terror con historia tomada de la novela All Things Cease to Appear de Elizabeth Brundage.


 La actriz que protagoniza nos resultará conocida por ser la bonita joven de ¡Mamma Mía!, Amanda Seyfried, el marido empecinado será James Norton.


 No pocas veces, las viejas fórmulas vuelven a funcionar maravillosamente, en especial si son solo un marco para dar lugar a una observación original en esos territorios conocidos de la vida: el matrimonio, las comunidades pequeñas, las historias pueblerinas, las trampas familiares, las antiguas venganzas…


  Esperamos el estreno con cierta ilusión...




viernes, 26 de marzo de 2021

Marzia Francesconi, una fotografía…

 


 Esta toma de Marzia nos demuestra a las claras que los paisajes que encendieron y encienden la literatura fantástica existen en la realidad.

 Solo basta encontrarlos y saber verlos…