martes, 5 de marzo de 2019

¡Ay! Amiga Egan…




 La ilustre periodista Jennifer Egan anda lamentándose todo lo que puede por la muerte o transformación de los medios y de las noticias.

 Tomo dos frases emblemáticas a sabiendas de que todo recorte conlleva algo de injusticia pero, invitando a este puñado de lectores entusiastas a que investiguen su obra y pensamiento por completo:

 “internet parece liberar la naturaleza pueril de los seres humanos: son malos, son irritables, lo quieren todo gratis y lo quieren ahora…”

“es lamentable que las redes sociales e internet están matando a los medios…” 

 ¡Ay! Amiga Egan, pareces querer decir que la personas son malas y se irritan porque no quieren pagar, porque se escapan de tu ancestral sistema comercial o porque acaso, el dinero ya no es tanto para tu bolsillo… También se intuye en tus palabras que las personas quieren todo ya y gratis, porque se han dado cuenta de que pueden acceder a aquello que quieren de ese modo y no del modo que desde hace más de un siglo se viene administrando…

 Amiga Jennifer, las redes no están matando a los medios, porque las redes e internet son el medio por excelencia, el nuevo medio, el nuevo gran medio.

 Acaso internet sea ese hijo/a que los padres no quieren…pero que ya ha nacido y crece formidable.

 De hecho, muchos te están conociendo masivamente por internet




https://www.lacapitalmdp.com/jennifer-egan-las-redes-sociales-e-internet-estan-matando-a-los-medios/

viernes, 1 de marzo de 2019

Mi amigo el poeta y el demonio…


Un cuento antes del Carnaval…






"Siempre me conmovió la increíble historia que Ricardo Lesvin, un poeta que decidió pensar sus poemas y nunca escribirlos solo por el hecho de disfrutar el instante de la inspiración desligado del agobio de tener que traducirla en palabras y, así poder, disfrutar de ese momento de epifanía como una delicia extrema, me contara cierta vez de otro amigo suyo muy querido…
  Dicho amigo había rogado al demonio el favor del olvido, es decir, olvidar por completo la existencia de alguien de quien se había enamorado con esa perdición de sentimientos que tan bien sabe albergar el alma sensible. Esta decisión era el lógico resultado de no poder concebir la más mínima de las esperanzas amorosas debido a varios factores que ahora me ahorro de explicitar. Y pues, como los ángeles caídos nunca niegan un pedido que pueda causar daño, aún sin necesidad de pacto alguno, su favor le fue rápidamente concedido.
  Al otro día amaneció renovado, sin los apremios y las angustias del amor no correspondido, estaba como nuevo, saltó del cuarto como un trabajador sin excelsas pretensiones para la vida. Claro que, a poco de andar, obvió el detalle de que la despreocupada cotidianeidad le hiciese encontrarse con la que fuera su amada antes del demoníaco olvido. Este primer falso encuentro para él no produjo nada distinto al primero, fue verla y amarla y, por supuesto, fue pasar un día de enamoramiento desesperanzado tan fatal que no arribó a otra opción que la de recurrir nuevamente a las fuerzas del maligno para que lo protegiera y le hiciese nuevamente olvidar aunque para él resultara como una primera vez.
  Y así es cada día de su vida desde entonces…
  A día de hoy, algo intuye, porque la mente humana es noble o traicionera. Algo le sugiere que lo que vive ya lo ha vivido y, por cierto, el trato con el demonio ya lo intuye con extrema familiaridad, no obstante, la felicidad de hallar el amor más grande del mundo cada día, lo percibe como un paraíso indispensable."

P.S.

domingo, 24 de febrero de 2019

Adiós a Stanley Donen, el inventor del canto bajo la lluvia…



 Si seguimos así, este blog se convertirá en un “espacio para los adioses”…

 No queremos eso, pero, a veces las circunstancias y el tiempo nos ponen nostálgicos.

 Stanley Donen falleció a sus 94 años, fue el director de “Cantando bajo la lluvia” ("Singin' in the Rain", 1952) y otros films no menos maravillosos.

  En esta fecha en que todos los cinéfilos estarán pendientes de la nueva entrega de los “Oscars”, es bueno recordar a este director que se las ingenió para que la lluvia fuera perfectamente tomada por la cámara, agregándole al agua leche y una solución salina.

  Los directores de antaño y sus colaboradores no contaban con una PC…

  Otros tiempos, otro mundo…

  Otro cine…





viernes, 22 de febrero de 2019

Adiós Billiken…


Portada del 17/11/1919


   La revista escolar Billiken, la revista de la infancia, iba a cumplir 100 años el próximo noviembre pero todo indica que ya no la veremos más en las calles…

 En un país con políticas económicas acertadas, una publicación en papel puede subsistir honrosamente…

 Una tristeza enorme, enorme…




miércoles, 13 de febrero de 2019

Poema film…


Me gustan los poemas que son como una película…


Tuve una amiga que ambicionaba escribir


Tuve una amiga que ambicionaba escribir
poemas de silencio

trabajó mucho hasta que consiguió
organizar en una mesa de cristal
doce hojas blancas de papel en blanco
con una joya encima de cada una
para que cada amigo recibiese
su poema de silencio
cuando fuese encontrada en el albornoz blanco
de la muerte blanca que nos ofrecía

llegué a tiempo de salvarla
le hicieron un lavado de estómago
no me perdonó el alma mal lavada
nunca más hemos vuelto a vernos
viaja ahora de país en país
sin joyas sin poemas sin amigos
y me llama a veces después de medianoche
cuando el silencio raspa el cristal de la ventana


Helder Macedo


























domingo, 3 de febrero de 2019

Las muertes superlativas o ese afán de exagerarlo todo…


  Alguna vez se anunció que la música había muerto el 3 de febrero de 1959:



  Tres jóvenes ídolos del naciente rock (entre ellos, el autor de "La Bamba") habían muerto en un accidente aéreo, eso fue todo, ni más ni menos…

  Ni menos…

  Fue hace unos 60 años…

  Pero la música no muere.

  Aunque mueran los seres que la componen y la hacen vibrar en el aire, la música sigue viva  como si fuera inmortal.

  Como si fuera inmortal…




domingo, 27 de enero de 2019

Los pozos y los niños…




"Es un gran agujero negro de un metro de diámetro que se abre en el suelo, oculto hábilmente entre la hierba. No lo circunda brocal alguno, ni siquiera un cercado de piedra de una altura prudente. Se trata de un simple agujero abierto en el suelo. Aquí y allá, las piedras del reborde, expuestas a la lluvia y al viento, han mudado a un extraño color blancuzco, se han agrietado y han ido desmoronándose. Unas lagartijas verdes se deslizan entre las grietas. Sé que si me asomo y miro hacia dentro no veré nada. Es muy profundo. No puedo imaginar cuánto. Y está tan oscuro como si en una marmita alguien hubiera cocido todas las negruras de este mundo..."

Tokio Blues. Haruki Murakami 


  Los agentes del espectáculo festejan el concepto que dice: “El público siempre se renueva”. Es esa idea que contempla volver a vender más o menos siempre el mismo espectáculo ya que las nuevas generaciones ignoran (con ignorancia culposa) todo lo que se hizo ayer. Desestiman la voz de los memoriosos porque son pocos o porque son algo mayores…


 Pero, así como en el espectáculo, la mayoría de las producciones no son más que “refritos de otrora”. Los errores humanos se asumen también con espíritu novedoso. Como si nunca hubiera habido un tsunami, como si nunca hubiera bramado el volcán, como si nunca el barco hubiese hecho la maniobra equivocada, como si nunca ningún niño hubiera caído a un pozo…

 Y cada tanto sucede, como sucedió en un pantano de Elche (Es.) en el 2000, o en una fosa de Lugo (Es.) en 2015, o al pequeño Cristian de San Nicolás (Arg.) en 1998 o al pequeño Rampi (Italia) en 1981, para no seguir con la lista: todos niños que cayeron en pozos, pozos que no estaban señalizados, niños que no salieron con vida…

 Y así estamos, cometiendo siempre los mismos errores…

 A costa de los niños que, como Julen, mueren en la profundidad de los pozos…