sábado, 26 de septiembre de 2015

Amor y muerte



 La música y la guitarra del maestro José Gabriel Daponte.

 Unos versos de mi autoría.


 Las voces, magníficas, de Pessagno y Pellegrini.

 “Si el cielo de la tarde dio en tus ojos
y apenas un instante brilló fuerte
cediéndote pequeños mundo rojos
amor que sueño dime ¿qué es la muerte?

Si alguna vez el aire enamorado
no permitió que nada te despierte,
si alguna sola vez me has recordado,
amor que sueño ¿dime qué es la muerte?

Si viene a consentirte como amante
la sombra que fue vida en el pasado
inclúyele la mía en ese instante
y dime ¿qué es la muerte amor soñado?

Si vienes y te vas impunemente
y, azul quedas segundos a mi lado,
oscuramente azul, oscuramente,
confiesa ¿qué es la muerte, amor soñado?

No importa si el otoño en desconsuelo
me torna y en sí mismo me convierte
si alguna vez te vi mirando el cielo
amor que sueño ¿dime qué es la muerte?”

P.S.




lunes, 21 de septiembre de 2015

Primavera

 Tanto tiempo esperándote.

 Al fin y al cabo vivimos esperando la primavera…

 Sigo con Manuel Fraga, jocoso, “primaveral” esta vez…




sábado, 19 de septiembre de 2015

Manuel Fraga…música y palabras…

 Dijo de su obra “Infraganti”: “En Infraganti la idea era que nosotros estamos diseñados para no cumplir con ninguna de las pautas que la sociedad nos impone; razón por la cual siempre nos pescan infraganti haciendo eso para lo que estamos biológicamente diseñados…”

 Qué alegría cuando a veces, muy pocas, nadie nos pesca infraganti…







domingo, 13 de septiembre de 2015

"Verte una vez es verte eternamente..."




 Otra de las composiciones del maestro José Gabriel Daponte.

 Música clásica argentina

 Una maravilla estética para disfrutar.

 Y unos versos míos que acompañan…


“Te vi y eras hermosa,
verte una vez es verte eternamente.
No importa si la vida se va sola,
no importa si se muere para siempre,
te vi y eras hermosa
verte una vez es verte eternamente.”

                                              P.Schipani



martes, 8 de septiembre de 2015

"Un sueño"

  Hace algún tiempo, el amigo y maestro José Gabriel Daponte compuso unas obras a las que tuve el no honor de acompañar con mis letras...

Daponte compone música clásica argentina, algunos la llaman música de cámara argentina.

Un género poco difundido, pero estéticamente maravilloso:




“Soñé que me mirabas,
soñé que sonreías,
el cielo era tu dueño,
solo me mirabas,
solo sonreías,
solo era un sueño.

La luna atormentaba
mi frente y encendía
tus ojos con sus rayos,
solo me mirabas,
solo sonreías,
sola entre los rayos,
solo era un sueño.

Al verme ya me amabas
mi vida detenías
y verme era tu empeño,
al verme ya me amabas,
solo me mirabas,
solo sonreías,
solo era un sueño.”

P. Schipani





domingo, 30 de agosto de 2015

La obra inconclusa de Lugones…




  Puesto caprichosamente a pensar en obras inconclusas, no puedo dejar de recordar la biografía del General Julio Argentino Roca que estaba escribiendo Leopoldo Lugones, cuando la interrumpió, se fue a un hotel de un recreo en una isla del Tigre y bebió cianuro con whisky.


   Antes, nos dejó su última frase que, según algunas leyendas, la escribió en la última página de la biografía trunca de Roca y según otras leyendas, la escribió sobre la madera de la mesa en la que se preparó su cocktail fatal: “No hay sino lodo, lodo y más lodo”.


jueves, 27 de agosto de 2015

Las inconclusas…

 Tengo la vaga ilusión de hacer un catálogo de obras inconclusas pero me desvía la curiosidad…

 Es que al intentar hacer el inventario uno no puede evitar buscar los “porqués”.

 ¿Por qué un escritor deja la obra así como así o no tan así como así?

 Pero la deja.

 Estoy observando que en algunos casos los escritores dejan la vida o la vida los deja…

 Descubrí que la esposa de Foster Wallace le pregunta si irá con ella a la inauguración de una muestra plástica…

 Él le dice que vaya, que seguirá escribiendo, seguirá escribiendo “El rey pálido” que ya lleva unas 5000 páginas… (sí, cinco mil).


 Cuando ella regresa a la casa lo encuentra ahorcado con los manuscritos sobre la mesa…