miércoles, 22 de julio de 2026

Vencer a Inglaterra o las banderas argentinas de Bangladesh, Reflexión post mundial II

 



 Alguna vez, siendo muy joven, le pregunté a un profesor de historia qué diferencia existe entre un imperio depredador y un imperio conquistador. Y me contestó: “¿Sabés cuántas universidades quedaron funcionando en América una vez que cayó definitivamente el sistema virreinal español? Treinta. ¿Sabés cuántas universidades se crearon y quedaron en Africa luego de la retirada del impero británico? Cero”. Esa fue toda su explicación.

 Los goles de la selección argentina de fútbol se festejan en Bangladesh y el sur de Asia, también en India y Pakistán. Principalmente por eso mismo, por un profundo sentimiento de reivindicación simbólica contra el antiguo poder colonial británico.

 Alguien puede decir: “el fútbol no es la guerra”. Claro que no, pero es todo lo que podemos. Es todo lo que hoy esos pueblos sometidos sojuzgados, depredados por Gran Bretaña hoy pueden hacer. Nada devolverá lo robado, nada podrá hacer volver atrás la depredación, las masacres ni los incontables crímenes que han cometido a lo largo de siglos. Pero es, por lo pronto todo lo que se puede, todo lo que podemos.

 Por eso se celebró tanto el triunfo contra Inglaterra en el último partido disputado en el certamen mundial de fútbol, jugado el 15 de julio pasado…

 Por todo eso se levantaron banderas argentinas en tantos lugares lejanos geográficamente únidos por el mismo dolor, heridos por el mismo heridor…





No hay comentarios:

Publicar un comentario