A pesar de tanta consternación, a pesar de que los líderes del mundo encendieron la máquina del dolor y el desconsuelo, aquí, desde el viernes, llegó el otoño, las estaciones cambian.
Todavía…
la
batalla final en esa guerra
en
la que ya nos intuimos irremediablemente derrotados.
Inicia
el despliegue de plazas tristes
el
festín de hojas muertas,
soles
fríos
y
seres que nos dejan
sin
que sepan jamás
que
los amamos.
Comienza
el estigma del crepúsculo,
las
palabras exigidas que no sirven
y
el silencio peligroso de las almas."
P.S.

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