Pero esta ciudad, esta Mar del Plata a la que apodaban “La
perla del Atlántico”, es tan rara, tan bella como rara.
Nos queremos convencer de
que es “balnearia” pero realmente sus costas suelen ser algo frías, a veces
heladas; nos queremos convencer de que es pesquera, industrial y productiva,
pero las políticas que sufre, especialmente en estos últimos años, la hace
menguante en todo esplendor que haya tenido y en muchos de los que sueñe.
Los jóvenes la invadían
para divertirse, aunque ya no tanto; los viejos la siguen eligiendo o soñando
para sus últimos años por una evocación de infancia y juventud pasadas en este
paisaje, siendo que no hay nada del clima que la haga muy saludable (la humedad
y la sal marina en el aire no son aconsejables). Los marplatenses dicen que se
puede tener aquí “las cuatro estaciones en un solo día” y así es porque la fundaron en una zona de transición
climática (error garrafal).
Tiene escenas de costa y
sierra bellísimas sin duda, y tiene costumbres inigualables: es la única ciudad
del mundo fuera de Europa en donde
se celebra la Falla Valenciana…
Rara y bella Mar del Plata…
No hay comentarios:
Publicar un comentario