Evocamos esa frase iluminadora de Ricardo Piglia: “El recuerdo de los libros está acompañado de la situación en que fueron leídos.”
Frase que deriva de la idea prodigiosa de que uno, puede no recordar el
contenido del libro pero sí, acaso, la situación en que se dio con él. Y ese
recuerdo nos da la pauta de cuán importante ha sido o es ese libro para
nosotros.
En fin, que no damos más interpretaciones porque el fragmento de su
diálogo se disfruta por sí mismo:
“La peste fue el primer libro que leí
con conciencia, digamos, literaria. Tengo muy clara la escena. Porque íbamos
caminando por la calle y enfrente había un muro, y tengo esa imagen muy nítida
porque entonces ella me hace la pregunta. Teníamos quince, dieciséis años. Yo
cursaba el secundario y no estaba interesado mayormente en la cultura, jugaba
al billar, qué sé yo, pero estaba esta chica que venía de una familia
anarquista y era abanderada y tenía esa tradición cultural de los anarquistas.
Íbamos caminando por esa calle cuando ella me preguntó qué estaba leyendo. Yo
no estaba leyendo nada, pero recordé un libro que había visto expuesto en una
librería y dije su título. Era La peste, de Camus. Pero entonces ella me lo
pide prestado. Ese día lo compré, lo leí esa noche, lo arruiné un poco para que
pareciese usado y se lo presté. Los libros importantes de mi vida están
conectados con escenas, situaciones. Si uno recuerda la situación (dónde lo compró,
dónde lo leyó), aunque no recuerde bien el contenido, quiere decir que ese
libro fue muy importante, no en general sino para uno. El recuerdo de los
libros está acompañado de la situación en que fueron leídos.”
Ricardo Piglia en diálogo con Ignacio Bajter y
Ana Inés Larre Borges
Revista de la Biblioteca Nacional, 2011.

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