domingo, 20 de agosto de 2017

Jerry Lewis

 Aún quedan, en este lugar del mundo, unos pocos minutos pertenecientes al tercer domingo de agosto.

 Se festeja aquí el Día del Niño.

 Yo creo que es el día de algo bello que fuimos y a veces, aún nos permitimos ser…

 Paradójicamentee le decimos adiós a Jerry Lewis, quien fuera la alegría cinematográfica de mi niñez, acaso la alegría del corazón de muchos con alma de niño o con alma deseosa de ser felices como ellos deberían ser.

 Cada uno recordará su parte de Lewis preferida.

 Yo admiro esa versión sin igual de Dr. Jekyll y Mr. Hyde que fue “El profesor chiflado”.




  

sábado, 12 de agosto de 2017

Cartas por siempre…

  
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 ¡Qué bellas eran las cartas, qué hermoso y  maravilloso medio de comunicación!

  Las cartas lo tenían todo, sus defectos: la tardanza, la posible pérdida, la intercepción, etc.; no eran otra cosa que sutiles virtudes, todo era magnífico.

  El mundo de hoy es de expresiones espontáneas de las cuales más de la mitad de los vivientes se arrepiente, en cambio, escribir…escribir lleva tiempo, reflexión, aún cuando uno escribiese de manera acalorada, el hecho de tener que volcar al papel y caminar al correo ponía, por entonces,  a todo “paños fríos” y calma en la tormenta.

   Eran maravillosas, soy reiterativo y adjunto fragmentos caprichosos de cartas de  personas notables:
 
 “No creo que haya habido dos personas más felices que nosotros, hasta que ha venido esta terrible enfermedad. No puedo luchar más. Sé que estoy arruinando tu vida, que sin mí tú podrás trabajar. Sé que lo harás, lo sé. Ya ves que no puedo ni siquiera escribir esto adecuadamente. No puedo leer. Lo que quiero decir es que te debo a ti toda la felicidad que he tenido en mi vida…”
Virginia Woolf antes de suicidarse a su esposo Leonard


 “Que yo sufra mucho carece de importancia comparado con el problema de que no seas capaz, mi querida Lou, de reencontrarte a ti misma…”
Friedrich Nietzsche a Lou Andreas Salome

  “La última temporada en Madrid te entregaste a lo que no te debiste entregar nunca. Yo iré buscarte para hacerte una cura de mar. Será invierno y encenderemos lumbre. Las pobres bestias estarán ateridas. Tú te acordarás que eres inventor de cosas maravillosas y viviremos juntos con una máquina de retratar...”
Salvador Dalí a Federico García Lorca


   “Pienso en ti querida Susie, ahora, y no sé cómo ni por qué, pero el cariño es más grande a medida que los días transcurren y se hace más y más cercano aquel dulce mes de promesa; y visualizo a junio de manera tan distinta de cómo solía…”
Emily Dickinson a Susan Gilbert (esposa de su hermano)…

  “He pensado en ti casi hasta el desfallecimiento al oír mi voz cantando o murmurando para tu alma la tristeza, la pasión y el misterio de la vida y al mismo tiempo he pensado en ti haciéndome gestos sucios con los labios y con la lengua, provocándome con ruidos y caricias obscenas y haciendo delante de mí el más sucio y vergonzoso acto del cuerpo…”
James Joyce a su esposa Nora Bernacle

  “Ayer pensé en tí, además, pensé lo bueno que sería yo si encontrara el camino hacia el durazno de tu corazón; lo pronto que se acabaría la maldad a mi alma.
Por lo pronto, me puse a medir el tamaño de mi cariño y dio 685 kilómetros por la carretera. Es decir, de aquí a donde tú estás. Ahí se acabó. Y es que tú eres el principio y fin de todas las cosas…”
Juan Rulfo a Clara Aparicio

  “Terriblemente, terriblemente vivo, afligido, absolutamente consciente de que te necesito. He de verte, te veo brillante y maravillosa y al mismo tiempo le he escrito a June y me siento desgarrado, pero tú lo entenderás, debes entenderlo. Anais, no te apartes de mí. me envuelves como una llama brillante. Anais, por Dios, si supieras lo que siento en este momento…”
Henry Miller a Anaïs Nin

  “Yo te reclamo, no humildad, no obsecuencia, sino enlace con esto que nos envuelve a todos, llámale la luz o César Vallejo o el cine japonés: un pulso sobre la tierra, alegre o triste, pero no un silencio de renuncia voluntaria. Sólo te acepto viva, sólo te quiero Alejandra. 
Escribíme, coño, y perdoná el tono, pero con qué ganas te bajaría el slip (¿rosa o verde?) para darte una paliza de esas que dicen te quiero a cada chicotazo…”
Julio Cortázar a Alejandra Pizarnik


 
Gafas y olvido. Galina Lukianova.

lunes, 7 de agosto de 2017

A la espera del monstruo…

  



  Un portal de noticias nos cuenta que hay un tipo que lleva dedicados, exclusivamente, casi 30 años a la búsqueda del monstruo del lago Ness.

  Leyendo el copete de la nota parece una especie de extravagante millonario que por medio de aviones, sonares y otras técnicas especialícimas está dispuesto a dar con la verdad.

  Leyendo e indagando más, caemos en la cuenta que el avioncito se lo prestaba un amigo, que su sonar ya no lo usa y es rudimentario y que no tiene más que alguna silla y unos binoculares más o menos obsoletos con los que espera hacer el avistaje.

  Y lo cito:

  “A través de los años, mi forma de buscar ha consistido en sentarme en la costa con binoculares, una cámara y observar y esperar…”

  Intuyo que ha encontrado la fórmula para no hacer nada durante casi toda la vida, o mejor dicho, hacer algo maravilloso: sentarse frente a un bello lago y mirar…

  Lo envidiamos…






http://www.infobae.com/america/mundo/2017/08/06/el-hombre-que-paso-26-anos-buscando-al-monstruo-del-lago-ness-en-escocia-explico-su-particular-metodo/





viernes, 4 de agosto de 2017

Era un cable nomás…




  Uno imagina que la energía no depende de cosas rudimentarias. A vece tenemos un desconocimiento que deriva hacia la Ciencia-Ficción, creemos que la energía eléctrica o nuclear o la que sea depende de cosas rotundamente complejas.

   Y de pronto, algo nos revela que no es tan, tan así…
    
   Hace unos años nos quedamos sin luz en casi toda nuestra pequeña y gran ciudad (Mar del Plata). Imaginamos fallas técnicas memorables pero en realidad todo se debió a que unas ratas se comieron un par de cablse importantes…

    Ahora el servicio de internet está fallando en todo el país…

   Nadie imagine algo muy sofisticado: ni señales invisibles ni satélites en problemas ni inconvenientes galácticos…


   Otra vez, el problema es un cable…

http://www.infobae.com/tecno/2017/08/02/internet-funciona-mal-en-todo-el-pais/

miércoles, 26 de julio de 2017

Eva Perón, los monumentos locales y la ilusión por la libertad…

  Desde que llegué a esta ciudad siempre presentí que los monumentos que ostenta tienen algo de misterio local. A mi entender, expanden todos ellos una especie de aroma de secreto de comarca pero en el orden de las cosas que se habían pensado para una dirección y el destino las llevó por otra.

  Personalmente, intuí desde el primer día en que llegué a Mar del Plata, que todos sus monumentos fueron creados con otra intención y que diversas vicisitudes trágicas o cómicas burlaron los objetivos primordiales.

  Confieso ahora, que presiento lo mismo para con todos los monumentos del país, incluso del mundo…

  Me pondré a averiguarlo… 

  Por lo pronto, nuestro humilde diario local corroboraba ayer mis sentires hablando sobre una escultura que todos en esta ciudad nombran como el "Monumento a los Pescadores":




  No es el monumento a los pescadores, el monumento a los pescadores de Mar del Plata es este:



  El monumento anterior es el monumento al “Hombre de mar”

  El monumento al  "Hombre de Mar” era una de las tantas estatuas que iban a formar parte del inmenso "Monumento al Trabajador" con que el presidente Juan Domingo Perón pensaba honrar a la clase obrera en la década del `50. Que luego, ante la muerte de su esposa Eva Perón, “Líder espiritual de la nación”, iba a ser también mausoleo y lugar de reposo final de su cuerpo.

  La estatua "Hombre de Mar", no era, en principio un “hombre de mar”, era la representación de la ¡independencia económica!…

  Tiene 5 metros de altura, lleva una rueda dentada simbolizando el comercio y la industria, una cadena rota y un ancla, que simbolizan la independencia y un pulpo a sus pies representando la victoria sobre la inflación, además llevaba la inscripción sobre la piedra donde aparece la figura sentada  “Independencia económica,  Tucumán 9/7/1947”

  Ya intuía yo que no era ese un “hombre de mar”.

  Era la representación de nuestra independencia económica y el triunfo sobre la inflación…

  Qué ilusos éramos…

  Somos…

Nuestro "hombre de mar" en realidad nuestra "independencia económica"
cuando estaba aún embalada y olvidada

“Independencia Económica” obra de Leone Tommasi (Pietrasanta 1903 - 1965)
“Monumento al Pescador” obra de Roberto Capurro (Buenos Aires 1903-1971)



martes, 18 de julio de 2017

Althusser, abanderado de los que hablan sin saber…



  Hablar sin saber es cosa de necios o imprudentes.

  No obstante, hay quienes lo han hecho de manera admirable.

  Tan admirable que aquello que han escrito sobre lo que poco sabían, sigue siendo material de consulta.

  Me gusta cuando se develan estafas académicas.
 
  Alguien me recordó que Louis Althusser habló durante meses en claustros universitarios sobre El Capital de Marx y que fruto de ello es su libro Para leer El Capital.

  Año después, al final de su vida jalonada por momentos trágicos Althusser confiesa en su libro "El porvenir es largo" ("L'avenir dure longtemps"), que no había leído "El Capital" al menos no de manera profunda ni de manera completa.

  Tendremos que entender que habló sin saber, al menos sin saber demasiado, acaso sabiendo a medias.

  Tal vez, Althusser inventó un nuevo género de ficción…






miércoles, 12 de julio de 2017

Cada día un poco menos de eternidad (nostalgia por el tatuaje permanente)…



 La aspiración humana por la eternidad es algo que siempre me ha fascinado.

 Ciertamente que, sin meternos en cuestiones de fe, si hay algo efímero en el universo, ese algo es el ser humano, no obstante, nos desvivimos por ella, por la eternidad, por lo perenne. Antes más que ahora, eso es cierto.

 Sellábamos un sinfín de compromisos con la impronta de lo indeclinable, lo indestructible lo permanente.

 Ordenaciones sacerdotales, matrimonios, actas fundacionales, pactos, etc. todo aquello era para siempre.

 Ya no.

 Sin embargo quedan algunas decisiones humanas difíciles de volverlas atrás…

 Tatuarse era como un compromiso definitivo. Ahora, aumentan cada día las huestes de arrepentidos que imploran y pagan costosísimas y algo dolorosas terapias de camouflage o borrado.

 Un gran número que no se está calculando, ya parecen esposas y esposos arrepentidos.

 “Cada tanto me preguntaban por ella. Yo llegué a decir que era una amiga que se había muerto…” frase de un genial arrepentido cuyo tatuaje era, obviamente, el nombre de su amor al que ya no amaba…

 Es lógico, los humanos no gozamos de eternidad, pero, al menos, teníamos ínfulas de eternidad, aventábamos coraje de decisiones que no debían discutirse.


 Me gustaba eso, me gusta eso. Intentar lo que no puede llevarse a cabo…