viernes, 28 de junio de 2024

Barry y Sunita, varados en el espacio…

                                      


 De vez en cuando hablamos de misiones espaciales en este blog. Se debe, pura y sencillamente, a una tentación por señalar distancias y similitudes entre la realidad y la Ciencia Ficción

 Estos últimos años han sido una colección de misiones fallidas. ¡Pero vamos, que sin ensayo-error no se logra nada!

 Los astronautas Barry Wilmore y Sunita Williams estaban comisionados para una misión de ocho días y ahora parece que, con suerte y viento a favor (aunque ya sabemos que es metáfora porque viento en el espacio no hay), regresarían en agosto.

 Claro que, el mar de fondo es una competencia entre empresas, en este caso la Boeing vs. SpaceX, propiedad del magnate Elon Musk

 Competencia, rivalidad empresarial, negocios, etc.

 El resto es la ilusión de conquistar el espacio que, por lo visto, está cerca pero muy muy lejos…


https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/los-problemas-para-boeing-llegan-hasta-el-espacio-hay-dos-astronautas-varados-en-su-nave-starliner-nid26062024/




 

lunes, 24 de junio de 2024

Las cosas de Tom…



“…venían a burlarse, pero se quedaban a blanquear…”

 Los clásicos siempre se disfrutan. Por alguna extraña razón, nos vinieron a la memoria todas esas cosas que logra el entrañable Tom Sawyer de Twain quien, habiendo sido castigado con la pena de blanquear una cerca de madera, convierte su castigo en ventaja. La triquiñuela consistía en convencer a los amigos que venían a burlarse, de que de él y solo él debía hacer esa actividad tan importante. Así de simple: fomenta el deseo y la tentación de los otros que no solo hacen el trabajo que él debía hacer, sino que le ofrecen a cambio los tesoros que cada uno posee y que son las cosas que Tom consigue al final de la tarea, a saber:

  

. una cometa en buen estado

. una rata muerta y un cordel con que hacerla voltear

. doce canicas

. un fragmento de cítara

. un trozo de botella de cristal azul para mirar a través

. un cañón hecho con un carrete

. una llave que no podía abrir nada

. un pedazo de yeso

. un tapón de cristal de garrafa

. un soldado de plomo

. un par de renacuajos

. seis cohetes

. un gatito bizco

. una manecilla de puerta

. un collar de perro —pero sin el perro—

. un mango de cuchillo

. cuatro pedazos de corteza de naranja y

. un arruinado y viejo bastidor de ventana…


 A tu salud, amigo Mark Twain

viernes, 21 de junio de 2024

Días de adioses

 Siempre esquivamos convertirnos en un espacio de "necrológicas", pero…pero… son tantos los grandes artistas y el tiempo, irremediablemente cruel porque es fiel a sí mismo, se lleva una parte humana pero nos queda el arte para quienes quieran disfrutarlo y soñar siempre:

 En estos últimos dos días, partieron la mágica Nicole Dreyfus, conocida como Anouk Aimée y el magnífico Donald Sutherland.

 Dos por quienes el cine vale la pena, es maravilloso y nunca muere.








 

viernes, 14 de junio de 2024

Acquaroni se llama el último descubrimiento

 Siempre es grato, ya lo hemos dicho, descubrir poetas que no conocíamos. En este ejemplo, esa manera deliciosa de desmitificar ciertas ilusiones de amor ideal…

 

 

“NO SOY LA QUE BUSCABAS

 

Tampoco eres el hombre

que alguna vez soñé.

 

Así que ya podemos

amarnos sin certeza

ni linaje,

sin tener que alcanzar los objetivos

los targets de mercado,

haciendo este equilibrio

de cornisa varada

de mascarón de proa

de vértigo

suspendido

en el alambre.”

 

Rosana Acquaroni de: 18 ciervas”



Saul Leiter


viernes, 7 de junio de 2024

Los recuerdos nunca fallan. Algo sobre una telenovela…

 


 Uno ve en pantalla tantas cosas. Mucho se ve “al pasar”, acaso hoy todo se ve “de pasada”… El caso es que, por algún motivo, quedó en la memoria el nombre de una telenovela de la que vi apenas algunos fragmentos muy al pasar y allá por la década del noventa.

 Había conservado dos cosas: el nombre y un sabor agradable, como si esos instantes observados por alguna razón me hubieran gustado.

 Hoy, que todo puede volver a verse y puede volver a hallarse, salvo que, por alguna razón, algunas fuerzas voluntariamente hagan que algo esté irremediablemente perdido, digo, hoy volví sobre ese nombre para ver un capítulo y darme alguna respuesta de ese sentimiento de agrado (“Dios me perdone por tanta investigación ociosa…”).

 La telenovela se llamó Escalona. Es de 1991, vuelta a los ruedos en el 2006 y, si no nos equivocamos está en NETFLIX desde el 2021 poco más, poco menos. Protagonizada por Carlos Vives y Florina Lemaitre que tan bellos y encantadores eran.

 Me bastó el primer capítulo para entender mi recuerdo: es que tiene todos los condimentos que el Realismo Mágico y especialmente el de de García Márquez podría dar. Se entiende, que un culebrón puede ser un culebrón, como una comida no preferida pero, si está bien sazonado, cualquier plato puede ser maravilloso.

 Podemos encontrar personajes, situaciones, ambientes, diálogos que nos remitirán sin duda a: “Cien años de soledad”, “El coronel no tiene quien le escriba”, “El ahogado más hermoso del mundo”, “Algo muy grave va a suceder en este pueblo” y etc.

 Desde esa perspectiva, se disfruta mucho y, como reflexión: acaso el recuerdo de las agradables sensaciones nunca falla…





domingo, 2 de junio de 2024

Alfonsina, los poemas, la canción, los cantantes...

 


 Un grupo musical me invitó a subir para leer un poema, a lo que estoy agradecido. Un excelente grupo llamado “Si se nos canta” en alusión a que hacen la música que quieren y disfrutan. Me invitaron a leer un poema de mi autoría llamado Alfonsina Storni. Es del libro “Mujeres sumergidas”, en donde hay una composición por cada mujer que, de algún modo, haya pasado por un proceso de inmersión.

 La idea fue leer ese poema antes de que ellos cantaran el tema “Alfonsina y el mar”, canción compuesta por Ariel Ramirez con letra de Felix Luna, por cierto, una canción que muchos artistas hacen sin poder evitar la emoción profunda.

 Felix Luna compuso esa letra memorable haciendo un ejercicio de intertextualidad con dos poemas de Alfonsina que son estos:

 

YO EN EL FONDO DEL MAR

 

En el fondo del mar

hay una casa de cristal.

 A una avenida

de madréporas

da. 

Un gran pez de oro,

a las cinco,

me viene a saludar.

 Me trae

un rojo ramo

de flores de coral.

 Duermo en una cama

un poco más azul

que el mar.

 Un pulpo

me hace guiños

a través del cristal.

En el bosque verde

que me circunda

—din don... din dan—

se balancean y cantan

las sirenas

de nácar verdemar.

 

Y sobre mi cabeza

arden, en el crepúsculo,

las erizadas puntas del

mar.”

A. Storni 1934

 


VOY A DORMIR

 

Dientes de flores, cofia de rocío,

manos de hierbas, tú, nodriza fina,

tenme prestas las sábanas terrosas

y el edredón de musgos escardados.

 

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.

Ponme una lámpara a la cabecera;

una constelación; la que te guste;

todas son buenas; bájala un poquito.

 

Déjame sola: oyes romper los brotes...

te acuna un pie celeste desde arriba

y un pájaro te traza unos compases

 

para que olvides... Gracias. Ah, un encargo:

si él llama nuevamente por teléfono

le dices que no insista, que he salido...”

 

A. Storni 1938

 

 El primero de ellos, la voz poética expresa con imágenes naif, algo que no es para nada naif. El segundo poema es el último escrito por Alfonsina antes de internarse en el mar para morir por voluntad propia.

 Luna compuso la letra de esta canción inolvidable:

 

ALFONSINA Y EL MAR

 

Por la blanda arena que lame el mar

su pequeña huella no vuelve más,

un sendero solo de pena y silencio

llegó hasta el agua profunda,

un sendero solo de penas mudas

llegó hasta la espuma.

 

Sabe Dios que angustia te acompañó,

qué dolores viejos calló tu voz

para recostarte arrullada en el canto

de las caracolas marinas,

la canción que canta en el fondo oscuro del mar

la caracola.

 

Te vas Alfonsina con tu soledad,

¿qué poemas nuevos fuiste a buscar?

Una voz antigua de viento y de sal

te requiebra el alma y la está llevando

y te vas hacia allá como en sueños,

dormida, Alfonsina, vestida de mar.

 

Cinco sirenitas te llevarán

por caminos de algas y de coral

y fosforescentes caballos marinos harán

una ronda a tu lado,

y los habitantes del agua van a jugar

pronto a tu lado.

 

Bájame la lámpara un poco más,

déjame que duerma nodriza en paz

y si llama él no le digas que estoy

dile que Alfonsina no vuelve,

y si llama él no le digas nunca que estoy,

di que me he ido.”

 

 Félix Luna

 

 En el libro “Mujeres sumergidas” quise sumar a Alfonsina porque sin duda fue una mujer sumergida en varios aspectos. No obstante, emerge bella y grande siempre. Debido a que el mar no se la llevó para siempre sino que devolvió su cuerpo a la playa, pensé que esto significaba algo, trágico y poético también:

 

“Alfonsina Storni

 

No dan jamás las cinco bajo el agua.

Ninguna luz dorada ofrenda peces.

Un golpe helado es todo mi Alfonsina,

(la espuma no cobija sino hiela).

 

A todos les decías con tus cifras

que ibas a morir y no importabas;

no te creían, nunca te entendieron

y tú jamás supiste como entonces

que el mar no te conduce a sus tesoros,

que no cede sus torrentes más brillantes

ni otorga a sus egregios nombradores

las grutas azulísimas que guarda.

 

Poetisa del confín de todo mundo,

el mar no te hace suya, no te apropia

porque él es un secreto entre secretos

y oscuro y embriagado de su arbitrio,

dejándote en la playa, sola y fría,

como otro amor de hombre te abandona.”

 

Pablo Schipani


Ahí ando, leyendo...