viernes, 2 de enero de 2026

Siempre, primero lo hizo Dinamarca…

 https://www.ambito.com/mundo/dinamarca-pone-fin-su-historico-servicio-correo-postnord-deja-distribuir-cartas-luego-400-anos-n6229278




 Cuando el mundo era el mismo pero era otro, hace unas cuantas décadas, Dinamarca nos parecía, en todo, como algo muy lejano, casi exótico. Las noticias, que nos llegaban eran esas lecturas subjetivas y parciales de la realidad que hacen los viajeros, las notas de revistas que “completaban” con imaginación los datos faltantes y alguna que otra noticia desactualizada de los diarios locales.

 Entendíamos que en Dinamarca, las damas eran todas rubias, los hombres también, que hacían el amor sin comprometer demasiados sentimientos y luego podían decir adiós sin tener que mentir noviazgos ni futuros matrimonios, que eran algo fríos, que sus comidas eran extravagantes, que estaban a la vanguardia de la libertad personal y de la producción pornográfica.

 Nos escandalizaba todo aquello y acaso algo lo envidiábamos y acaso también y por ende, veíamos todo lo dinamarqués como varios pasos adelante galanteando algún tipo de vanguardia.

 En fin, en esta semana enviaron la última carta y acaban con el correo. Ya no les genera ganancia, no les hace falta, los medios virtuales hacen que nadie envíe cartas. De algún modo, ponen el primer clavo al ataúd del maravilloso género epistolar. Se entiende, era inevitable. Poco importa que grandes registros históricos se conserven porque son cartas. El mundo de hoy ya no las escribe, todo lo que se escribe para comunicación personal y familiar es bastante efímero. De los mailswhatsapp y etcéteras no quedará nada.

 Pronto otros países tomarán este ejemplo.

 Siempre, primero lo hizo Dinamarca…

 




miércoles, 31 de diciembre de 2025

Feliz 2026

 Últimas horas del año y nuestros más bellos deseos para nuestros lectores entusiastas: ¡Feliz 2026 amigos, seguidores y lectores casuales también de “La comedia terminó”!

 

 Flor en mano y felicidad para todos, la que se pueda conseguir, la que se sueñe, la que sea, siempre…




domingo, 28 de diciembre de 2025

Un mundo sin Brigitte

 



 En septiembre de este año nos dolíamos por la partida de Claudia Cardinale, dijimos entonces que al verla alguna vez, en un film junto a Brigitte Bardot “creímos que la belleza y la sensualidad habían llegado a la cúspide del absoluto…”. Y aquello que dijimos, ahora lo reafirmamos con mayor firmeza.



https://lacomediatermino.blogspot.com/2025/09/te-recordaremos-claudia.html

 Es este un mundo sin Cardinale y es este desde hoy, un mundo sin Brigitte Bardot.

 Para los que creen que lo que merece atención comenzó hace unos pocos años, para los que no les interesa saber sobre qué parámetros culturales se construyó el cine, poco significará su partida. Para los que apreciamos las columnas vertebrales estéticas cinematográficas sabemos cuánto hemos perdido y cómo duele un mundo sin Brigitte


 




miércoles, 24 de diciembre de 2025

Navidad 2025 en “La comedia terminó”

 



 Los más hermosos deseos les lleguen desde este espacio a ese puñado de lectores entusiastas que nos siguen pacientemente.

 Paz y felicidad para ustedes y para todos.



Zampella y la realidad implacable

 


 En los video-games siempre hay otras vidas. Habrá juegos más o menos estrictos pero si mueres en batalla o mueres en una carrera de autos o mueres saltando de un edificio o mueres luchando contra un monstruo siempre tienes otra vida, otras, muchas. Puedes quedar afuera del juego unos segundos, puedes quedar afuera de la partida, puedes volver al punto de inicio, puedes perder puntos pero siempre reapareces.

En los video-games.

En la vida real no.






domingo, 14 de diciembre de 2025

Licht y la seguridad de que nadie iba a leerlo

 



 Creemos que hoy, existen quienes escriben con la esperanza de que no los lean…

 En estas tierras, como en casi todo occidente, hay un Tribunal Fiscal de la Nación, esta institución que debería ostentar la honestidad entre tantas otras virtudes, este Tribunal repito, tiene un presidente que es, en este momento, el Dr. Miguel Licht.

 Y lo que pasó en estos días, si contamos la historia en orden cronológico, fue que dicho magistrado, debido a que aspira a ocupar una de las vacantes en la Corte Suprema de Justicia, teniendo en cuenta el favoritismo presidencial, quiso congraciarse con nuestro primer mandatario, devoto obsecuente del judaísmo, y publicó un texto al que llamó su “obra maestra”: “Tratado de interpretación constitucional: aportes de la Halajá en la interpretación jurídica”. Se trata de dos tomos, en total unas 1200 páginas, en el que Licht interpreta los principios constitucionales de nuestro país a la luz de la ley judía.

 No obstante, nos enteramos de que este escrito está muy, pero muy lejos de ser una lúcida reflexión jurídica ya que, ante las numerosas denuncias y observaciones irrefutables de letrados argentinos, debió admitir el “autor” que hizo su “obra maestra” con IA. Pero eso, aún no es lo peor, lo peor es que el bodoque que “escribió” este magistrado está repleto de errores y citas inventadas. En palabras de uno de sus denunciantes: “el libro está lleno de notas al pie falsas, con remisiones a trabajos inexistentes, atribuyendo posturas a autores que nunca dijeron lo que se afirma y con citas de páginas específicas en las que se habla de otra cosa” entre tantas otras incongruencias y falacias.

 Nuestra opinión es que, contrariamente a lo que se cree, Licht estaba seguro de que nadie iba a leerlo. Supuso que a funcionarios, amigos, adláteres y adalides de esta gestión les bastaría con el título (y es que tal vez, les basta). Acaso creyó que nadie descubriría su proverbial deshonestidad intelectual, su abyección teórica servil y realmente insultante para toda la ciudadanía y para la comunidad intelectual judía también, porque esto también es ofensivo para ellos. Pero resulta que sí, que todavía hay lectores académicos serios, todavía quedan en estas tierras personas que analizan lo que alguien escribe y arrostran la verdad pese a quien le pese…



 

jueves, 11 de diciembre de 2025

Fórmula 1, dramatizar para existir

 


 Trataremos de sintetizar el tema para no abundar en datos que ya abundan en cualquier sitio virtual comprobable:

 La “F1” hasta el 2019, era una actividad menguante en muchos aspectos: público asistente a las pistas, público seguidor en general no presencial, difusión, patrocinadores, publicidad, y etcéteras. El altísimo costo de poner a andar vehículos cada vez más sofisticados, la ingeniería, los diseños, mantenimiento, pilotos, en fin, todo lo que supone poner a andar de modo competitivo la Fórmula 1, no estaba siendo una actividad redituable en vistas al futuro cercano y muy cercano.

 No obstante, se encontró la solución.

 Muchos dicen que la magia comenzó con una serie de la plataforma Netflix: “Drive to Survive” (“Conducir para sobrevivir”), que no es otra cosa que una serie documental que ofrece una mirada “tras bambalinas” tanto de pilotos como así también de cada persona que tenga que ver de manera cercana o no tanto a la actividad, teniendo como eje central, por supuesto, las carreras del Campeonato Mundial de Fórmula Uno.

 En definitiva, hubo que poner a visualización del mundo cuestiones que no eran visualizadas hasta entonces. Desde sus orígenes, las carreras de F1 era una actividad de señores bastante serios, algo parcos diríamos; los resultados de las carreras y las competencias eran la noticia principal, lo demás, lo demás importaba muy poco.

 Pero, a partir del 2019 y como estrategia efectiva para captar al gran público mundial, comenzamos a saber intimidades, cuestionamientos, asuntitos privados, conflictos simples, conflictos complejos, gustos de los pilotos, cuestiones de técnicos y mecánicos, managers, empresarios afines y muchos más.

 El resultado fue formidable, la Fórmula Uno se convierte (o vuelve a convertirse) de pronto en un fenómeno pasional planetario. Las redes sociales, toda la actividad virtual y por supuesto la parafernalia periodística estalla con ese puntapié de Netflix hasta ahora in crescendo sin pausa y de manera superlativa.

 Por eso es que vemos a pilotos mientras comen, mostrándonos donde duermen, dialogando entre ellos con y sin cierta tensión, comentando sus gustos personales, presentándonos sus mascotas, bañándose luego de la competición, incluso hasta contestando preguntas tan imbéciles como: “¿Cuánto tiempo antes de una carrera evacuas tus intestinos? Todo suma, todo sirve al objetivo final.

 Claro que, no pueden faltar ciertas observaciones perspicaces que también surgen de la matriz resignificante que propuso “Drive to Survive”: comentarios falsos, escenas montadas, importancia indebida para las sesiones de prueba y práctica, sobredramatismo, tergiversaciones de ciertos eventos dentro y fuera de las pistas y aledaños…

 Era esperable.

 Si se trata de gestionar fama y dinero para todos, se puede sacrificar un poco (o bastante) la realidad…